Barrientos también cargó contra el Gobierno

Barrientos también cargó contra el Gobierno
Cuando transcurrieron unas horas desde que Gobierno firmó el acuerdo con la dirigencia del Sutef que puso fin al conflicto, el legislador Eduardo Barrientos quien fue mediador junto a algunos de sus pares, aseguró que el conflicto lo generó el propio Ejecutivo.

El legislador Eduardo Barrientos hizo una evaluación del conflicto que mantuvo Gobierno con el Sutef y su posterior resolución con el acuerdo arribado en la noche del jueves 31. El parlamentario, con sus pares, Jorge Lechman (MPF) y Liliana Martínez Allende (UCR) fueron mediadores para llegar a buen término tras los hechos de violencia registrados en Casa de Gobierno.

Barrientos cargó contra los comentarios en las redes sociales y en las notas periodísticas de funcionarios del Gobierno de Ríos que no ayudaban a apaciguar los días de tensión: “Se lo reclamamos profundamente al ministro coordinador y también a la gobernadora, porque frente a todos los paños fríos que estábamos intentando generar los legisladores para encontrar la resolución del conflicto, teníamos funcionarios con mochilas de nafta en la espalda, en vez de estar atentos a encontrar la solución. A veces hace falta un poco de prudencia, no hablar tanto y gestionar más. Es también un reclamo que le hemos hecho al Ejecutivo”.

En este sentido agregó que “En determinados momentos sinceramente nos preocupamos mucho. Algunos comentarios, algunos tuits y algunas notas periodísticas de funcionarios que necesitaban mediatizar sus posiciones, sinceramente no ayudaban a que las cosas encontraran el carril de la solución”.

Consultado sobre el arreglo salarial, indicó que notó en los gremialistas y en el Ejecutivo que, cuando se firmó el convenio “expresaron la necesidad de dialogar de una manera mucho más madura, y dejando de lado el rencor por lo sucedido en estos días. Los vi muy emocionados también a los docentes por haber podido llegar al fin del conflicto. A nadie le gusta estar en esta situación, sinceramente. Era una situación muy difícil, tener ciudadanos que cumplen distintos roles en enfrentamientos, es una situación que nadie quiere”.

“No llegamos a este conflicto a partir de que se toma la Casa de Gobierno o la permanencia de los docentes. Hay una larga historia en estos seis años, de un deterioro muy marcado del salario docente. El salario de bolsillo era de 4.600 pesos con lo que significa ese monto en la Tierra del Fuego. El brete lo generó el propio Ejecutivo a partir del deterioro del salario, la falta de diálogo y la falta de predisposición y el enfrentamiento al sector”, sentenció.

Aseguró que no hay que “salir alocadamente a buscar el dinero” para hacer frente al aumento porque es escalonado el acuerdo “hay tiempo para que el Ejecutivo analice si necesita la modificación de alguna ley para cambiar recursos”. Mientras que la Legislatura tiene “la decisión política es que, si hace falta que nos sentemos a evaluar alguna cuestión, tienen toda nuestra disposición para evaluar esa herramienta. Pero debe ser el Ejecutivo que diga qué quiere modificar. Tiene tiempo”.

Acerca de una evaluación política de ausencia, o compromisos de algunos actores políticos, apuntó que “todavía estamos madurándolo. Primero hay que destacar que estamos volviendo a la normalidad, y obviamente vamos a tener que empezar a hablar de esas ausencias y del compromiso de cada uno de los que tenemos responsabilidad institucional, para la resolución de conflicto”.

Sentenció que “el jueves estuvimos muy cerca de repetir la triste historia del ’95 en Tierra del Fuego. Los que fuimos a las tres de la tarde a la Casa de Gobierno o a las dos de la madrugada del viernes, sabemos que estuvimos muy cerca de volver a cometer un error imperdonable como sociedad”. Por lo tanto “eso necesita de una reflexión muy profunda de todos los actores institucionales y todos los que tenemos responsabilidad electiva. Nadie quiere que se vuelva a repetir porque no es esta la forma de resolver los conflictos. Pero con el conflicto instalado, tampoco nos podemos hacer los distraídos”.

“Yo sentía que se nos escapaba la posibilidad de resolver el conflicto. Sinceramente lo digo, porque costó mucho llegar a la resolución”, advirtió al observar las asambleas gremiales y el planteo de los descuentos en los días caídos.

Finalizó diciendo que “lo que más feliz me hizo esta mañana fue poner en marcha la camioneta no para ver cómo seguimos resolviendo el conflicto sino para llevar a mis hijos al colegio”.

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