Barria contó que Robledo la sometió antes a “violencia psicológica y física”

Soledad Barria, la mujer que denunció al diputado nacional Roberto Robledo por amenazas y lesiones, ofreció ayer su versión de los hechos en conferencia de prensa. Afirmó que no fue la única oportunidad que Robledo la agredió psicológica y físicamente y aseguró que tuvo que renunciar a su trabajo, como empleada de provincia, al quedar embarazada por “los rumores” que podían complicar a Robledo.

“Es algo que ninguna mujer puede permitirlo”, sentenció.

La mujer aseguró que en varias oportunidades fue víctima de “agresiones psicológicas y en algunas oportunidades físicas, que también se las he comentado al abogado, lo que sucede es que no tenía algo para probarlo”.

“Nunca me esperé esto de parte del padre de mi hija”, reconoció. Y aseguró que “tomé la decisión cuando vi la sangre. No fue como se comentó por una cuestión política, porque yo no participo en política desde hace muchos años, no tengo contacto con ningún político salvo con el papá de mi hija, el diputado nacional (por Roberto Robledo)”, comentó.

Durante su relato del episodio denunciado, la joven madre mantuvo la versión original del hecho y agregó algunos detalles.

La mujer aseguró que se encontraron en Ruta 1 y calle 40 “no por algo que fue planeado, sino porque hace años que nos encontramos en el mismo lugar, doscientos metros adelante, o hacia atrás, mas o menos siempre en el mismo lugar”.

Soledad Barria llegó en su automóvil, mientras Robledo aguardaba en el interior del suyo. Y comentó que tras pocas palabras el diputado le entregó el recibo de la cuota mensual de manutención para firmar. Allí comenzó el primer entredicho, cuando la mujer advirtió que no era el mismo monto de todos los meses ($2.400), por lo que se negó a firmar y le anticipó que el 25 de abril debería presentarse en Buenos Aires, en la Fundación Favaloro , para hacerse el estudio de ADN.

Ése fue el disparador de la ira de Robledo, quien en el mismo instante le dijo “vos a mí me debes una” y, desde el interior del auto, le aplicó una “trompada” en la nariz. “Cuando me dice vos a mi me debés una, me mete una piña con la mano derecha, desde adentro del auto, y yo alcancé a correr un poco la cabeza, pero no pude evitar el golpe”, relató la mujer. Y reiteró “fue con la mano cerrada, sino no hubiera generado un sangrado”.

Tras el golpe la mujer se dirigió su auto para enviarle un mensaje a su abogado y en ese momento Robledo escapó del lugar. Reiteró luego el episodio con el playero de la estación de servicio, a quien le pide que le compre una tarjeta telefónica para llamar al abogado, porque andaba sin la billetera, y le cuenta que “Roberto me pegó”.

Basta

“Al ver sangre dije ya está, no puedo esperar mas nada”, indicó la mujer que reconoció haberse “enamorado” de Robledo cuando tenía 19 años, y él más de 50, mientras ella militaba en la JP y se cruzaban a diario en la Unidad Básica.

Previo al inicio de la conferencia, la mujer presentó ante los colegas algunos reparos para ser entrevistada por el diario local, por las supuestas vinculaciones políticas con el legislador nacional.

“Yo quise contar mi verdad, como corresponde, y quiero que la Justicia actúe como tiene que hacerlo”, indicó. Y agregó que “quiero que se sepa la pura y exclusiva verdad, que no se mienta más, quiero que reconozca que me pegó”.

Descartó también motivaciones políticas al sostener que “yo vi el golpe y mi sangre, y la política, está totalmente fuera, es un problema de él, no mío. Después de ver el golpe y la sangre, y que se vaya, es algo que como mujer no lo puedo permitir, ninguna mujer puede permitirlo, sentirse humillada y pidiéndole sabiendo que tiene un hijo”, sentenció.

Filiación

El juicio de filiación lo pidió Soledad Barria en el año 2009, según se indicó en la conferencia, mientras que la mujer también afirmó que Robledo quería esperar hasta que la niña tuviera 18 años, para reconocerla ante la Ley.

“El ADN siempre se lo pedí yo”, aseguró Barria en clara contradicción a los dichos de Robledo, quien manifestó que fue él quien decidió formalizar el reconocimiento. Y agregó que el juicio de filiación lo inició ella “por una circunstancia parecida, pero de violencia psicológica, porque ya no podía aguantar más”.

Y agregó que “vengo hace cuatro años y medio con humillaciones, tratándome de lo peor, me hizo renunciar a mi lugar de trabajo, porque yo trabajaba en la Municipalidad y tuve que renunciar por una cuestión pública, porque estaba embarazada y tenía un hijo suyo”.

En cuanto al juicio de filiación, el abogado Armando Agüero indicó que “se inició en febrero de 2009 y también comprendía también una indemnización por daño moral, que en este punto se llegó rápidamente a un acuerdo, y Robledo accedió a pagar la indemnización por el no reconocimiento de su hija. Ese es el único convenio que existe en sede Judicial”, acotó.

Agregó luego el abogado que “en agosto del año 2010 le pedimos a la Fundación Favaloro que nos fije fecha para la extracción de sangre y las pruebas de ADN. Recién esta semana se nos informó que el día 25 de este mes debemos concurrir hacer las muestras de ADN y se lo notificará formalmente a Robledo en el día de mañana –por hoy-. Es decir, el proceso de filiación nunca estuvo parado, y en medio de este trámite, Soledad con Robledo acordaron de común acuerdo una cuota alimentaria, en un monto convenido entre ellos”, explicó.

La mujer y su abogado sostuvieron que el juicio comenzó porque Robledo “negó la paternidad formalmente”. “Nos obliga a iniciar el juicio de filiación, cuando ella le comunica que está embarazada y él lo niega”, comentó Agüero.

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