Bariloche: polémica por "bochados" en concurso para la Cámara Civil

Bariloche: polémica por "bochados" en concurso para la Cámara Civil
Los integrantes del Consejo de la Magistratura se reunirán hoy en esta ciudad para tratar varios temas, aunque el asunto más espinoso que deberán resolver son las impugnaciones que se presentaron en el marco de un polémico concurso para cubrir dos vacantes en la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería.
Desde el Poder Judicial informaron que la reunión comenzará a las 12.30, en el edificio de Tribunales. El presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Víctor Sodero Nievas, encabezará el encuentro del que participarán los legisladores Daniel Arroyo y Ana Piccinini (FpV) y el radical Adrián Casadei. También, las abogadas Marina Venerandi, Verónica Iches y su colega Sebastián Arrondo y el titular del Tribunal de Superintendencia de la Tercera Circunscripción, el camarista civil Edgardo Camperi.

Fuentes judiciales informaron que las impugnaciones fueron presentadas semanas atrás luego de que se realizara el concurso del que participaron diez postulantes.

El juez de una de las Salas de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Ricardo Li Rosi, corrigió los exámenes, en su carácter de especialista externo, y aprobó a ocho concursantes, destacaron las fuentes. Pero los evaluadores asignados por el Poder Judicial rionegrino (un ex camarista de Viedma y un abogado de General Roca) sólo aprobaron a la jueza de Familia local Marcela Trillini y a la funcionaria del STJ Emilce Álvarez.

En un hecho llamativo, fueron desaprobados los tres jueces civiles de primera instancia de Bariloche, Carlos Cuellar, Emilio Riat y Alfredo Serra. Tampoco aprobó la jueza de Familia Marcela Pájaro y el secretario de la Cámara del Trabajo de Bariloche, Santiago Morán y un abogado del fuero local.

Las fuentes recordaron que Cuellar tiene casi 20 años de experiencia en el fuero civil y Riat 10. Es más, señalaron que Riat había quedado primero en cuanto a antecedentes académicos.

Las correcciones de los exámenes desaprobados originaron por lo menos suspicacias. Por eso, varios postulantes impugnaron el concurso, que quedó a mitad de camino.

Las fuentes confiaron que había dos temas de examen sobre cuestiones estrictamente civiles y comerciales. Había que redactar un voto de una sentencia. Para varios concursantes las correcciones fueron poco objetivas y las explicaciones de los correctores dejaron más dudas que certezas.

Por eso, el Consejo de la Magistratura resolverá hoy si hace lugar a las impugnaciones y vuelve a foja cero el concurso.

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