Bangladesh: derrumbe en textiles ilegales causan 123 muertos

Bangladesh: derrumbe en textiles ilegales causan 123 muertos
La policía responsabilizó por el hecho a los propietarios, a quienes había pedido que realizaran una revisión técnica del edificio luego de que sus trabajadores denunciaran la precariedad de la construcción.
El derrumbe de un edificio que contaba con fábricas textiles y locales comerciales dejó al menos 123 muertos y unos 700 heridos en Dacca, la capital de Bangladesh. Se trata de una región en la que ya hubo varias tragedias de este tipo, en complejos que empleaban trabajadores en condiciones infrahumanas y en régimen de esclavitud.

Según informó el Ministerio de Salud, la mayor parte de las víctimas fueron mujeres que trabajaban en las cuatro fábricas textiles del edificio y que quedaron sepultadas bajo los escombros. Hasta el momento, los equipos de bomberos y Defensa Civil lograron rescatar a unas 100 empleadas e informaron que en el momento del derrumbe había más de mil personas en el lugar.

"Recibimos 123 cuerpos de parte de los rescatistas. De ellos, 71 fueron entregados a sus familiares", indicó el inspector de policía Faruk Hossain, unas 12 horas después de que colapsara el edificio. Mientras, los equipos médicos envolvían los cadáveres, alineados en el patio de una escuela cercana, en telas blancas.

La policía responsabilizó por el derrumbe a los propietarios de las fábricas textiles. "Le pedimos a los dueños que mantuvieran cerradas sus plantas, pero no nos escucharon", señaló su director, Mustafizur Rahman.

El funcionario reveló que antes del derrumbe había pedido a los propietarios que realizaran una revisión técnica del edificio. De hecho, los trabajadores del lugar venían denunciando desde hace días la precariedad de la construcción. "No queríamos trabajar, ya que aparecieron grietas en el edificio. Pero las autoridades de la fábrica nos obligaron", relató Aklima Begum, una empleada de 29 años.

En respuesta a la denuncia, uno de los dueños de las fábricas textiles dijo que la estructura era segura y que había sido revisada por un ingeniero. "Por eso reanudamos el trabajo en la fábrica, a la que asistió este miércoles el 70% de los 300 empleados", se defendió Anisur Rahman, dueño del complejo Ehter-text.

Este tipo de tragedias no son novedad en Bangladesh. El 25 de noviembre del año pasado, unas 120 personas murieron y otras 100 resultaron heridas en el incendio de una fábrica textil de ocho plantas, también situada en Dacca. Días después, se supo que los 1400 empleados del lugar trabajaban en condiciones infrahumanas y en régimen de esclavitud. La indignación que provocó el caso hizo que miles de obreros textiles cortaran las rutas de acceso a una populosa zona industrial de la ciudad para reclamar que se juzgue a los dueños de la fábrica incendiada.

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