Comerciantes y pequeños y medianos empresarios denuncian constantes aprietes de contadores y abogados que trabajarían para el organismo recaudador en nuestra ciudad. Polémica
En los últimas semanas llegaron a la redacción de Hoy reclamos de distintos comerciantes, y de pequeños y medianos empresarios, que afirman ser víctimas de maniobras de aprietes por parte de abogados y contadores vinculados con las delegaciones de la AFIP en nuestra ciudad. Fuera de toda duda está que todos los ciudadanos deben cumplir, en tiempo y forma, con el pago de impuestos nacionales y provinciales. Ahora bien, el accionar de estas bandas no apuntaría a controlar este tipo de obligaciones, sino más bien a inventar –en base a suposiciones que carecen de cualquier racionalidad- supuestas deudas con el fisco que deben ser pagadas en no más de 6 cuotas. Estamos hablando, según informaron varios empresarios consultados por Hoy, que pidieron mantener la identidad por temor a sufrir represalias, de cifras exorbitantes, en momentos en que el país afronta por una dura recesión económica.
En ese sentido, llama poderosamente la atención que mientras Echegaray firmó la autorización para que la exCiccone pudiera abonar sus obligaciones impagas con el fisco en 148 cuotas (es decir, un plazo de 12 años y 3 meses), a los responsables de distintas pymes de la región solo le dan un semestre, y en base a suposiciones.
Según pudo reconstruir nuestro diario, estos aprietes se suelen dar a partir de “actuaciones de oficio”, que contaría con el aval explícito de las jefaturas de fiscalización, como la que funciona en la sede de Calle 9 N° 796 de nuestra ciudad . Y no solamente alcanzan al año en curso, sino que también avanzan sobre años anteriores que ya habían sido efectivamente declarados an-te el mismo organismo.
“Vienen con una soberbia y una prepotencia pocas veces vista, escudándose en el hecho de que tiene que cumplir órdenes de más arriba. Ellos debería responder a la gente, a los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos, y dejar de apretar. Los grandes evasores se encuentran en otro lado, en el poder político y en los empresarios amigos que hacen negocios con ellos”, le dijo a Hoy uno de los empresarios victima de aprietes.
Obviamente, en caso de negarse a cumplir con estas exigencias, hay amenazas de clausura y de otras sanciones peores, con un rigor que nunca tuvieron los responsables de este organismo a la hora de analizar las declaraciones juradas de los Kirchner y las deudas de la empresa que habría sido adquirida por presuntos testaferros del vicepresidente en ejercicio.

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