De una garrafa de 10 kilos extraían entre 2 y 4 kilos, el resto de lo que quedaba en ambos envases lo rellenaban con aire comprimido, lo cerraban con tapones de seguridad y le colocaban precintos de nylon como si fuese nueva. Después las vendían en locales de Luis Lagomarsino y Maquinista Savio.
Hay cinco detenidos, entre ellos el jefe de la organización mientras que ayer continuaban los allanamientos.
Todo fue descubierto en la tarde del martes último cuando personal de la Brigada de Investigaciones de Pilar (DDI) con colaboración del efectivos del destacamento del Parque Industrial, allanaron una casaquinta de San Juan y Salta del barrio Parque Irízar donde la banda llevaba a cabo la recarga de las garrafas de 10, 15 y tubos de 45. También allí colocaban los precintos y los tapones para simular que los envases eran nuevos.
La policía secuestró 670 garrafas de 10 kilos, 450 de 15 y 46 tubos de 45 kilos. Secuestró mangueras, picos de garrafas y un compresor utilizado para el trasvasamiento del gas licuado.
Las garrafas adulteradas eran repartidas en dos camionetas VW Amarok y en un camión Iveco. En sus puertas tenían pintado a modo de propaganda “Cubi Gas”. En tanto que los envases pertenecían a diversas marcas como Extragas, YPF Gas y Total Gas).
Entre los lugares donde repartían la mercadería la policía señaló un local de Av. Constitución 3455 de Lagomarsino, y otro de Corrientes 798 de Savio, en Escobar.
El cabecilla de la banda fue identificado como Manuel Cubilla, que sería un ex policía. Además fueron aprehendidas otras cuatro personas que trabajaban en el lugar. La causa fue caratulada como “defraudación, estrago y asociación ilícita” y quedó a cargo de la UFI Nº 1.
“Un peligro”
Un informe de la empresa Gas Natural Ban solicitado por los investigadores concluyó que el lugar donde se recargaban y almacenaban las garrafas “no contaba con los mínimos recaudos de seguridad, lo que genera un grave peligro para la sociedad”.
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