Los bancarios levantaron el paro

Los bancarios levantaron el paro
Acataron la conciliación obligatoria; por la huelga de hoy cada trabajador recibirá una multa de $ 5.000.
Luego de intesas negociaciones en la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación, la Asociación Bancaria decidió acatar la conciliación obligatoria que había determinado el Gobierno. El gremio anunció, pasado el mediodía, que esperará que las cámaras patronales eleven una contrapropuesta de suba salarial, al pedido de incremento del 30 %.

De todos modos, se supo que la cartera laboral mantiene la multa contra la Bancaria de $ 5.000 por cada trabajador que haya adherido al paro, al desoír la conciliación obligatoria que se elevó para neutralizar la medida de fuerza.

Hoy, a las 7.30, comenzaron a sonar en el microcentro de esta capital las bombas de estruendo por el paro nacional bancario. Unos minutos más tarde, los delegados de las distintas entidades invitaron a sus compañeros a dejar sus lugares de trabajo para protestar en la calle. Como consecuencia, las entidades no atienden al público.

La columna de manifestantes, de alrededor de 350 personas, ocupó la city bancaria, de San Martín al 700, alrededor de las 8. Por ello, desde esa hora y hasta el mediodía fue imposible ingresar en vehículo a la zona y se atascaron todas las vías aledañas. Eduardo Bourlé, secretario general de la seccional local del gremio, señaló que la medida de fuerza se cumple en todo el país. "Nuestros reclamos se profundizarán si no hay respuestas", sostuvo. La manifestación se extenderá hasta el mediodía.

"Y ahora, ¿cómo vuelvo a casa?"

Mientras se realizaba la protesta, un grupo de jubilados -que percibe habitualmente sus haberes en una sucursal bancaria de Maipú 162- cortó el tránsito de esa arteria, alrededor de las 8.15, tras enterarse que hoy no podrán cobrar allí sus jubilaciones. Desde el gremio habían garantizado el pago a los pasivos, aunque en el Centro Unico de Pago, en Crisóstomo Alvarez al 900.

Frente a las puertas de la entidad, Hortencia Salado, Nilda Ovejero, Ramón Vera y Roberto Véliz, entre otros, aguardaron, impotentes, alguna respuesta a su frustrado intento por percibir sus haberes. "Tenía que pagar algunas cuentas, por eso fui la primera en la cola, al llegar a las 5.30. Es una desgracia", sostuvo Salado.

"Nos mintieron, ayer dijeron que íbamos a cobrar sin problemas. Encima que cobramos poco, volveremos sin un peso", se quejó Vera. "¿Y ahora cómo hago para regresar a mi casa; había llegado con los pesos justos", se lamentó Ovejero, pensionada, de 68 años.

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