La Bancaria: "IVISA sólo recibió beneficios de Alperovich y Cortalezzi"

Ante los hechos que son de público conocimiento, en cuanto a las revocatorias de la concesión del ex hotel Savoy, y la prórroga de la explotación de las máquinas tragamonedas del Casino respectivamente, entre la Caja Popular de Ahorros y la empresa Ivisa, cabe hacer algunas consideraciones sobre la relación del gobierno de Alperovich, y la firma Ivisa.

La Caja Popular, a través de los interventores designados por Alperovich le otorgo a la firma Ivisa cinco créditos por la suma de $ 15.000.000, entre los años 2006, y 2010.

Asimismo, en el Convenio firmado entre la Caja Popular e Ivisa, la firma asumía todos los costos, e inversiones referidos a espectáculos. Sin embargo, los interventores designados por Alperovich, otorgaron a Ivisa subsidios de $ 45.000 mensuales destinados a la contratación de artistas, durante los años 2009 al 2011, situación que constituye una clara violación del vínculo contractual entre ambas partes.

En el año 2012, el Interventor Eduardo El Eter resolvió que la Caja Popular asista a Ivisa con $ 450.000, para el otorgamiento de premios a sus clientes.

Entre otros privilegios, la firma Ivisa ocupó el espacio en el subsuelo del Casino, explotando además máquinas de ruletas, lo que significa una competencia desleal en perjuicio del Casino, y la fuente laboral de sus trabajadores. Además, Ivisa no paga los gastos de servicios de agua, teléfono, seguridad. Solo paga un porcentaje de los gastos de luz. Toda esta situación irregular constituye un incumplimiento de contrato.

En Abril de 2012, a través de la ley N°8.492 aprobada por los 38 legisladores alperovichistas, la Caja Popular concedió a la firma Ivisa la cesión para su explotación del ex Hotel Savoy hasta el año 2062 (50 años), a cambio de una inversión de $ 75.000.000, y la remodelación del inmueble. Además, eximieron a Ivisa del pago del impuesto de sellos, lo que significo que no ingresaran a las arcas de la provincia la suma $ 1.414.000.

Por las objeciones del Tribunal de Cuentas, el proyecto de la remodelación tuvo que ser corregido e impulsado en seis oportunidades por el gobierno provincial. Las correcciones se discutieron en el despacho del hoy Ministro de Seguridad (?) Jorge Gassembauer, que contó con el asesoramiento del abogado de la Caja Popular Jorge García Martinez (experto en desconocer medidas cautelares de la justicia que benefician a trabajadores), y numerosos arquitectos.

Sin embargo, a tres años de aprobada la ley, Ivisa notifica de su desistimiento de iniciar las obras, aduciendo que no están dadas las condiciones en el suelo para desarrollar el plan de obras aprobado, y que modificarlo encarecería los costos, atento la inflación actual. Quizás los dueños de Ivisa esperaban que Alperovich les dé un crédito de 200 millones para que hagan las obras.

Sin embargo, y a pesar de los falaces argumentos ofrecidos, el actual interventor Cortalezzi no hizo gestión alguna para defender los intereses de la Caja Popular, ante el claro incumplimiento contractual de la firma Ivisa. Fue cómplice en estos años, porque era su responsabilidad exigir las obras, el cumplimiento del contrato, y que inmediatamente cese la explotación de las máquinas tragamonedas por parte de Ivisa. BASTA DE MENTIRAS. Todos saben que Ivisa paga el Canon por menos máquinas de las que explotan, y en cuotas.

En Noviembre de 2013 la firma Ivisa presentó en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán un pedido de ampliación del proyecto original de la remodelación con una ampliación presupuestaría, y meses después desiste de iniciar la obra, argumentando el peso de la inflación.

Son los empresarios amigos a los que Alperovich “les puso alfombra roja” para invertir, aquellos que no quieren correr riesgos, y a quienes en la Legislatura les dieron una ley hecha a su medida. El Contrato con Ivisa NO DEBERÍA HABER EXISTIDO. Se los debería denunciar tanto penal como civilmente a los empresarios, y a los funcionarios cómplices, empezando por Cortalezzi.

Tres años demoro el gobierno provincial en darse cuenta que Ivisa no iba a respetar lo pactado.

Con total desparpajo, Cortalezzi declaró “que el ex hotel necesita un arreglo”. Debería recorrer las instalaciones de la Institución a lo largo y a lo ancho de la provincia, para darse cuenta del estado edilicio deplorable en el que se encuentra la Caja Popular, como consecuencia de la “gestión Cortalezzi”, y en el año de su centenario.

Esperamos que la justicia no defraude a los TUCUMANOS, y actué con firmeza y celeridad.

Y exigiremos que los candidatos a gobernador expongan su posición sobre este tema.

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