Baltasar Garzón disertó en Periodismo: “El gobierno de los jueces debe estar en manos del pueblo”

Baltasar Garzón disertó en Periodismo: “El gobierno de los jueces debe estar en manos del pueblo”
En el marco de la jornada contra la violencia policial y la complicidad judicial que se llevó a cabo en la facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, el juez español Baltasar Garzón disertó sobre “Democratización del poder judicial”.

La decana de la facultad abrió la mesa saludando a todos los presentes, entre los que se encontraban León Gieco, Rosa Bru, Adelina Alayes y madres nucleadas en la Asociación Miguel Bru.

Florencia destacó que el aula anfiteatrada en donde se llevó a cabo la jornada, “en los últimos tiempos recibió a los desamparados”, en alusión a la inundación. Continuó diciendo: “Hoy es un día con sentimiento contradictorios que nos conmueve profundamente. Esta semana se cumplen veinteaños de la desaparición y el asesinato de Miguel. Siento, a veces, hasta pudor al nombrarlo”. Resaltó que Bru fue “el compañero de sus compañeros y el amigo de todos sus amigos, que salieron a luchar con valentía”.

“Miguel Bru forma parte de una larga y tremenda historia: la historia del crimen en la Argentina”, enfatizó Saintout. “Forma parte de los crímenes que cometió la maldita policía, la que Rodolfo Walsh llamaba jauría de hombres degenerados”, sentenció. “Lo asesinó la policía pero también lo asesinó una parte de la Justicia, aquella que se dice neutral para fallar siempre a favor de los poderosos”, dijo. Y prosiguió: “También lo desaparecieron algunos medios al no nombrarlo, como si hubiese una parte de la población que sobra”.

La decana de la casa de altos estudios continuó diciendo que “Rosa Bru es el emblema de aquellos que en lugares de muerte encontraron vida”, y en referencia también a Martín Fresneda, agregó que “estos dos grandes pelearon por la justicia”. “Martín forma parte de los hijos que lucharon por justicia cuando la Justicia era de otros. Esta semana se cumplen diez años de la negación de la leyes de impunidad”, resaltó Saintout, quienconcluyó destacando: “Estas son luchas ganadas que tenemos que defender”.

MARTÍN FRESNEDA

El secretario de Derechos Humanos de la Nación comenzó diciendo: “Siempre nos convoca esta manera obstinada que nos enseñaron las Madres y las Abuelas, que es andar esta vida luchando”. En relación a los diez años de la anulación de las leyes de perdón, Fresneda recordó que “nos vienen dando motivos para tener mucho entusiasmo” puesto que “la lucha valió la pena”.

“Han desaparecido a Miguel como a tantos otros”, declaró Martín, compungido. “En los noventa reinaba la impunidad”, reflexionó, y apuntó a la policía: “Nos falta avanzar sobre esas instituciones”.

“Hay que seguir luchando por justicia”, continuó diciendo Fresneda. “Esa Justicia que aún hoy no podemos transformar”. Y remarcó que “es lo que están haciendo muchas madres y padres”.

En términos personales, el secretario de DDHH contó que durante sus años como militante y estudiante de Abogacía estuvo “por dejar la carrera y tuve un acierto: puse un casette de León Gieco”. El auditorio estalló en aplausos para el músico allí presente.

“Nos encontramos con compañeros, amigos y una facultad que, junto con Rosa, lograron conseguir una parte de la justicia”. Y prosiguió: “La presidenta tuvo ese mismo coraje al plantear al pueblo argentino el poner un punto de inflexión a la burocrática Justicia, que está tan contaminada como las fuerzas armadas”.

Fresneda siguió su discurso: “Estos grandes debates son los debates de poder hacer las grandes transformaciones”, y finalizó diciendo “sigamos luchando para que no haya más desaparecidos. Nunca más”.

BALTASAR GARZÓN

El prestigio juez español, el orador más esperado de la tarde, comenzó señalando “es un placer estar aquí, aunque sería mucho mejor no estar”, por ser el aniversario de la desaparición de Miguel Bru el hecho convocante. “Cuando olvidamos lo que nos pasó nos puede suceder la misma cosa” dijo y resaltó “estar en compañía de gente joven es agradable; es un hecho normal en este país pero no siempre se da esta fusión de generaciones”.

Apesadumbrado por tener que criticar su propia profesión, la cual dijo respetar profundamente resaltando “soy un hombre que cree en la Justicia”, Garzón opinó que “cuando la Justicia fracasa, toda la sociedad fracasa”. “Hay instituciones que no defienden a quien más lo necesita” destacó, y cuestionó: “Los jueces somos ciudadanos normales, ¿por qué en un momento determinado, como corporación, se autoexcluyen de su función que es administrar Justicia en nombre del pueblo?”.

El juez polemizó: “Todos somos iguales ante la ley, no puedo concebir una especie de isla llamada Justicia, ¿cómo pueden decir que ellos mismos se van a regular?”, y aclaró que “la Justicia tiene que ser transparencia, tiene que haber normas de control externas”. Garzón añadió: “Actuar en una Justicia de bambalinas lleva a la injusticia, al sectarismo”.

Baltasar Garzón reconoció al poder judicial argentino por su accionar frente a los delitos de lesa humanidad: “Yo salgo de un país que ha carecido de todo esto, donde la Justicia estuvo ausente por 77 años”.

En relación al intento de democratizar la Justicia en nuestro país, el juez dijo que “es una contradicción en una Argentina que desde el 2003 es un ejemplo mundial. Es especialmente doloroso que se haya producido esta reacción política de las más altas instancias judiciales para proteger un sistema que yo no entiendo”.

“El gobierno de los jueces tiene que estar en manos del pueblo”, sentenció y preguntó: “¿por qué podemos elegir a quienes dirigen los destinos de un país y no a quienes deben gobernar el poder judicial?. ¿Por qué se supone que los jueces son más de fiar que el resto?”.

“La Justicia debe ser ciega, pero llega un momento en que es ciega, sorda y muda”, dijo Garzón, y promulgó: “Tenemos tanta responsabilidad los que ejercemos justicia y política como cada uno de vosotros”. “La Justicia es la columna vertebral del estado, debe ser la parte más protegida y representar a los derechos de los ciudadanos” opinó y acentuó que “la sensación de impunidad es lo peor que puede haber”.

Con respecto a la situación que atraviesa España, en donde no se ha vuelto a abrir la página de los crímenes de lesa humanidad de la etapa franquista, el juez dijo que “el país viene de una situación de absoluta impunidad donde 200 mil víctimas no han recibido ni un átomo de justicia”. Informó que los altos magistrados españoles dijeron que dichos crímenes “no eran legítimos pero eran legales” y resaltó que “es obligación de todos nosotros exigir que eso cambie”.

De todas maneras, antes de cerrar su discurso Baltasar Garzón aclaró que “no son buenas las generalizaciones”, puesto que hay abogados y magistrados que cumplen con su deber.

Por último, el juez español sentenció: “Nadie puede olvidar que hubo una persona, Néstor Kirchner, que dijo ‘no a la impunidad’".

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