Balearon a un policía del Comando

Balearon a un policía del Comando
Se trata del sargento Ariel Sanabria. Intentó chequear a un sujeto pero éste sacó un arma y le apuntó al pecho. En el forcejeo recibió un disparo que lo impactó en su pie izquierdo.
“Esto que me pasó es un llamado de atención”, dijo hoy el sargento de policía Ariel Sanabria (37) minutos después de resultar herido en medio de un procedimiento realizado en barrio Barranquitas.

La secuencia se inició esta mañana, cerca de las 10, en lo que parecía una intervención más de rutina para los agentes del Comando Radioeléctrico, pero que terminó siendo en una pesadilla.

Los uniformados recorrían dicha jurisdicción a bordo de un patrullero cuando al llegar al sector de Córdoba y el terraplén observaron a un sujeto el que, por sus movimientos, despertó ciertas sospechas.

Ante tal situación los policías decidieron ir a chequearlo, claro que ignorando por completo los dramáticos momentos que se venían.

Uno de los agentes impartió la voz de alto aunque el individuo, lejos de acatarla, se lanzó a correr.

Así las cosas Sanabria descendió del patrullero e inició una persecución que culminó a los pocos metros cuando le dio alcance.

Pero para esta altura los hechos dieron un giro tremendo por cuanto el sujeto en cuestión detuvo su carrera, sacó un arma de fuego y apuntó directamente al pecho del uniformado.

En tan extrema situación el sargento reaccionó tomando el brazo del malviviente y haciendo que apunte con el arma hacia el suelo.

Lo que siguió fue un forcejeo y en dicha circunstancia el rufián realizó un disparo que impactó en el pie de Sanabria.

Herido y todo el sargento continuó en la lucha aunque al advertir que estaba herido abandonó la refriega, situación que fue aprovechada por el delincuente que se dio a la fuga.

“Mi compañero, el suboficial Diego Piedra, fue quien me ayudó a levantarme del suelo y me llevó hasta el hospital Cullen”, dijo hoy Sanabria en diálogo con este diario.

“La verdad es que es la primera vez que me hieren” -agregó-, “entonces mi cabeza está funcionando a mil revoluciones. Lo único que tengo en claro es mi enorme agradecimiento a Dios, a mis compañeros, a mis jefes y a toda la policía.

En cuanto a los detalles del suceso Sanabria precisó que “yo logré sacarle el arma al delincuente, pero cuando me vi la sangre me asusté. Mi compañero me auxilió en el acto. La única pena es que el individuo aprovechó la situación y escapó.

Más adelante Sanabria explicó que “el proyectil ingresó a la altura del empeine del pie izquierdo y al salir me fracturó dos dedos del pie. Por suerte en el trayecto no tocó ninguna arteria ni hizo mayor daño.

“Arriesgamos mucho”

Consultado sobre qué había pensado acerca de lo ocurrido el sargento opinó que “esto debo tomarlo como un llamado de atención. Por ahí nosotros somos poco profesionales... estamos arriesgando mucho. Creo que cuando pasen las horas y llegue a mi casa voy a reflexionar mejor.

“Si cuando este tipo me apuntó al pecho el disparo hubiese salido... hoy estaríamos hablando de otro cosa”, sentenció.

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