El crecimiento de los participantes y también del público así como la importante participación de las murgas, fueron dos hechos destacados por el director de Cultura, Santos Vega, al analizar los carnavales 2015, que finalizaron el lunes último. Para el funcionario municipal, el balance fue muy bueno, aunque siempre hay cosas por mejorar y superar.
El fin de semana pasado se festejó el carnaval en todo el país, con la recuperación de los dos días feriados que permitieron a muchos argentinos no sólo disfrutar de las fiestas en sus propias ciudades, sino también trasladarse a otros sitios. Bolívar no fue excepción y tuvo sus jornadas de murgas, disfraces y comparsas, algunas de la ciudad y otras de afuera.
Al tiempo de hacer balance, el director de Cultura, cabeza visible de la organización de las fiestas populares, sostuvo que lo fundamental para una fiesta popular se cumplió y tuvo que ver con la asistencia masiva de público, además de que acompañaron las condiciones meteorológicas.
“Estoy muy contento porque el balance es positivo, pienso que algunas cosas van cambiando para bien. La mezcla entre la gente que participa de un lado y otro van tejiendo una relación muy particular y ha mejorado. Las murgas han tenido un crecimiento importantísimo, hubo representación de todo el distrito, con un cierre murguero impresionante de Gambeteando la Violeta, de Carhué, que dio además de espectáculo, una clase magistral de murga rioplatense”.
Los más de 250 chicos que forman las murgas bolivarenses tuvieron la oportunidad de esta manera, de ver in situ una formación casi profesional; “eso les abre la cabeza, algunos ya quieren empezar a incursionar en eso de la música y el canto”, aseguró Santos.
Las murgas están integradas por chicos de distintos barrios de la ciudad y otras en las localidades de Urdampilleta y Pirovano, que son municipales. También hay una murga municipal en Bolívar, en la que participan personas de todos los barrios y que ensayan habitualmente en el centro. En Villa Diamante se concentra La Villa se divierte, que también nuclea a chicos de diferentes barriadas.
Asimismo, Vega destacó el esfuerzo y la dedicación puesta en la confección de los trajes de cada grupo, donde se ve el trabajo de mucha gente detrás. “Estaban todos muy prolijos, con una estética muy cuidada… eso es un gran adelanto. Se cumple además con eso transversal que implica el carnaval, donde se unen todas las edades, las clases sociales y todos con el fin de divertirse”.
Por otra parte, el funcionario también puso énfasis en señalar que el público va logrando un sentido de apropiación de la fiesta. “Muy temprano la gente iba llegando con las sillas plegables, con el equipo de mate y hasta con el almohadón que le permite estar más cómoda; ésa también es una forma de colaborar con la fiesta”.
Para Vega, la mayoría de las expresiones humanas colectivas, tienen como resultante un componente solidario. Siempre se trata de compartir con el otro el tiempo, las alegrías, las tristezas. “Eso es justamente lo que, desde esta función política y cultural estamos empeñados en llevar adelante; es decir, en compartir sueños, proyectos y hechos. Estas expresiones son ideales para eso”.
De la misma manera que las personas tenemos derecho a un techo digno y la educación a la salud y la educación, el acceso a la Cultura, también es un derecho. El carnaval se inscribe como una parte de esa cultura, en tanto manifestación popular que por suerte ha sido recuperada, asegura Santos Vega.
Como todo balance exige, hubo aspectos que fueron señalados por el director de Cultura, como cuestiones a tener en cuenta para mejorar la propuesta. “Siempre hay cosas por mejorar, soy inconformista, por lo tanto podría hablar mucho de lo que quisiera mejorar, pero destaco que es necesario que los espectadores estén más cómodos y puedan ver y disfrutar todo de la mejor manera, por ejemplo”.
Algo se hizo en ese sentido, con la incorporación de tres nuevos postes de alumbrado (gracias a la Cooperativa Eléctrica) y 12 reflectores nuevos (colocados por la Municipalidad).
Además, enfatizó Vega que habría que recuperar comparsas, sumar otras nuevas y el compromiso de encontrar la identidad propia de los carnavales de Bolívar, como siempre dice el experimentado artista bolivarense Titi Ricciuto. “Eso nos lleva tiempo y debe surgir de la propia gente, no es desde una función pública que se puede determinar cuál es esa identidad”.
Por fin, el funcionario se manifestó contento también por la repercusión de la fiesta, que seguramente ha sido difundida por los visitantes, a través de los medios y las redes sociales.
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