Debido al mal tiempo, el acto se realizó en el centro de jubilados de la localidad, aunque antes se llevó a cabo el izamiento de la bandera y la entrega de una ofrenda floral frente a la delegación municipal. La intendenta Rosso sostuvo que “el cumpleaños de la patria es para todos sin importar el color político”. No hubo desfile.
La actividad arrancó con el izamiento de la bandera y la entrega de una ofrenda floral frente a la delegación municipal para “recordar a las personas que cayeron en defensa de la patria”. Aunque luego se trasladaron al centro de jubilados. Allí, el párroco de la capilla San Luis Gonzaga realizó una invocación religiosa y terminó pidiendo a las “autoridades actuales y futuras, para que nos ayuden a construir una patria justa en la que todos podamos vivir con dignidad”.
A pesar de que no se pudo presentar la banda "Rerum Novarum”, después pasaron los bailes de los ballets Amancay de Olivera y de Atay Maymarà.
A la hora de los discursos, la primera en tomar la palabra fue Tamara Gastón, subdelegada de Olivera. Agradeció a los asistentes y dijo que lo importante “es la presencia de la gente a pesar de la lluvia”. El salón estaba colmado por cerca de 100 personas, entre ellos varios funcionarios.
Por su parte, Graciela Rosso, habitualmente emocionada, sostuvo que esta fecha tiene que ver “con el compromiso de nosotros. Porque entendemos que es el cumpleaños de la patria y es para todos, sin importar el color político ni las instituciones a las que pertenezcamos”. Además, afirmó que se “trabajo juntos y eso es importante para llevar adelante las tradiciones de la cultura y las tradiciones de trabajar por un país mejor que mantengan vivos los valores de la Revolución de Mayo”.
Luego llegó el turno del chocolate caliente con alfajores y hubo mas bailes. Allí salió a la pista la propia jefa comunal.

Comentá la nota