En el fluctuante movimiento de las concesiones "turísticas”, tres de ellas han sido dadas de baja por la nueva administración: el balneario de la playa de Quequén lindante a la escollera; el complejo de 2 y 87 (Viejo Contrabandista) y el del "Kabryl”, en la playa de Necochea.
Se supo que en la actualidad hay una deuda de unos $500.000 por parte de concesionarios al municipio, que planea intimarlos en breve, según trascendió.
En materia de vencimientos de concesiones este año caerá la del balneario Zeus y el alquiler de caballos en el Parque Lillo (quienes la tomen a cargo deberán construir baños en el área); mientras que el Ejecutivo licitará cinco este año: el kiosco que existía en inmediaciones del anfiteatro; la parrilla de avenida 10, sobre la vereda del Parque; los "carrilindos” de 10 y Pinolandia y los fogones del Lillo, sobre Pinolandia; a la que se sumará un salón de té contiguo al sector de museos del Parque (su concesión comprenderá el mantenimiento del mismo). En todos los casos los periodos serían por nueve años más tres si quien la tiene a cargo plantea una renovación.
En este caso se reveló que los cánones tendrían valores "más reales” que muchas de las que se detalla en los párrafos anteriores.
El máximo de tiempo de una concesión turística en nuestra ciudad es de 30 años. Y entre las que más tiempo permanecerán vigentes, aparecen las de los balnearios Vía Mare, Poseidón y Trafwe, hasta 2028; el Tren del Parque (paga un canon anual de $43.035), hasta 2027 y el camping de Camioneros, hasta 2028.
El periodo de la mayoría de estas concesiones "turísticas” es del 1º de noviembre al 31 de marzo del año siguiente.///
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