Se recortan transitoriamente los derechos de exportación para algunos productos sensibles en la actividad del Puerto por seis meses
Se trata del decreto 1243/2011 begin_of_the_skype_highlighting 1243/2011 end_of_the_skype_highlighting, que lleva las firmas de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y del ministro de Economía, Amado Boudou. La norma, que modifica los términos del decreto 509/07 -retenciones para productos pesqueros- regirá en principio, durante seis meses. Finalizado ese plazo, las autoridades evaluarán su impacto, la evolución del contexto y los números de las pesqueras para determinar su continuidad, o no.
La medida, que había sido anunciada a principios de mes por el ministro de Economía y el subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, busca recuperar la competitividad de la actividad económica que generan las principales especies ícticas del país, pues "la actividad pesquera genera impactos positivos en las economías regionales", y "resulta mínimo el peso de los productos pesqueros en la canasta básica familiar".
"La industria pesquera nacional no escapó al contexto de crisis económica internacional y sufrió sus efectos, por la contracción en el consumo en los países desarrollados", expresa el Decreto en ese sentido.
De acuerdo a lo que explicaron, la industria pesquera argentina exporta alrededor de 90 % de su producción, generando divisas por más de U$s 1.000 millones anuales, y empleo directo de unas 25.000 personas. Además, el recurso langostino afrontó una caída del precio internacional, y como consecuencia de los menores ingresos aparecen dificultades para enfrentar los altos costos de captura.
Durante 2009 el precio promedio de las exportaciones de la especie tocó el mínimo de los últimos siete años promediando U$s 6.000 por tonelada, 32% menos que en 2005.
En tanto la pesquería del calamar atravesó la difícil situación de la escasa disponibilidad del recurso con el cierre anticipado de la temporada en 2009 y la oferta se contrajo principalmente por las bajas capturas en el Atlántico Sudoccidental, con un aumento del precio internacional.
En el caso de la merluza común (Merluccius hubbsi), la crisis financiera internacional tuvo su repercusión en los principales mercados: así, las importaciones de la Unión Europea, principal mercado para la merluza argentina, cayeron 8% respecto de 2008.
Luego de un fuerte aumento entre 2003 y 2006, de 153 %, el valor de las exportaciones en los años siguientes creció a un ritmo menor, alcanzando tasas de crecimiento en torno a 5% anual; no obstante, este crecimiento se estancó en 2008 y el valor de las exportaciones sólo se incrementó 1%.
A diferencia de la tendencia que se observaba en los últimos años, durante 2009 el aumento del valor de las exportaciones de dicho recurso fue consecuencia directa de un mayor volumen.
Hasta 2008 se registraba un incremento de las exportaciones con menores volúmenes, lo que permitía obtener mayores ingresos con una menor presión sobre el recurso; durante 2009 el precio promedio de la merluza común fue de U$s 2.225 la tonelada, 19 % menos que el año anterior, expresa el Decreto.
Con el nuevo esquema, por ejemplo, la tradicional merluza descabezada y eviscerada tributará un derecho de exportación del 5%, cuando antes era del diez. Más elevado será el beneficio para los de mayor elaboración: filets, lomos sin piel y sin espinas, rebozados, chorizos y alas/collares, entre otros derivados de la hubbsi, dejarán en las arcas del Estado el 1 % por retenciones.
En el caso de calamar pagará un 2,5 %; mientras que los envases de langostinos en torno al kilo aportarán un 5 %, según se detalla en el Anexo II del decreto.



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