A pesar de la fuerte caída en el valor internacional, el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco determinó que los costos se mantendrán, debido a la falta de políticas coherentes en el país.
Tras el público conocimiento del descenso del precio del barril de petróleo a nivel internacional (el cual actualmente se vende a U$S54,53, mientras que en junio se comercializaba a U$S108 y en septiembre a U$S94,58), debido al exceso en la demanda, todos especulaban con que los valores de los combustibles en el país bajarían.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco (Cecach), Miguel De Paoli, afirmó que esta situación no sucederá, en tanto y en cuanto las políticas internas del Ejecutivo nacional no se modifiquen.
«Hay un problema que tenemos que pasó todo este año. Para contextualizar, hubo una importante caída de la producción nacional de petróleo, combinada con el crecimiento y la demanda de los combustibles, que llevó a que el Gobierno tome una decisión muy antipática y de costos políticos. A través de un decreto presidencial habilitó la importación de petróleo subsidiado por el Estado argentino, lo cual no revendió a los principales productores de combustibles», explicó.
«Esta medida que se tomó tenía como finalidad compensar la baja producción de petróleo del país y traer petróleo de Africa, pagando el barril a U$S95 y revendiendo a las principales destilerías del país, por un valor de referencia de U$S83. Esto se debe a la falta de inversión, es decir la exploración y la extracción del petróleo, tomando como base los contratos del crudo Medanito, que es el de mejor calidad en el país», agregó.
Por otra parte, De Paoli manifestó que con esta importación de productos, la idea era alentar a que haya más combustible disponible en el mercado. «Esto se hizo a principios de 2014, se importó barriles de petróleo a U$S95 y se lo revendió, perdiendo plata, a U$S83», remarcó.
FACTORES INFLUYENTES
Por otro lado explicó que existen dos factores fundamentales que determinan e influyen en el precio de los combustibles: si hay una variación del valor del barril de petróleo a nivel internacional, lo cual sucedió; y la cotización de nuestra moneda respecto al dólar, que hasta hoy se mantiene estable.
«De enero a diciembre de 2014 tenemos un incremento del 45% en los combustibles. Por cada $100 que se consuma en cualquier estación de servicio de nuestra provincia o de la Argentina, $50 son impuestos. Entonces provocar un descenso en el precio de los combustibles significa que va a haber una disminución del caudal de ingreso de impuestos», detalló el empresario.
Asimismo reconoció que si baja el precio interno de los combustibles se va a generar también una importante disminución en la caja de todas las provincias, porque los impuestos internos se coparticipan. «El éxito que tuvimos en materia de recaudación en las cuentas provinciales tiene que ver con este incremento que hubo en el precio de los combustibles, que motorizó mayor caudal de ingreso», sostuvo.
«Hoy se da una situación en la que tenemos un mercado que no se mueve ni para arriba ni para abajo con la flexibilidad que lo hacen otros mercados, debido a esta situación de alta carga fiscal que tiene el precio de los combustibles. Cuando alguien visita otro país, como el mayor ultracapitalista Estados Unidos, un galón de casi 4 litros está a menos de U$S3. Y con el precio del barril a U$S54, seguro bajará a U$S2», puntualizó.
Finalmente se esperanzó en que las políticas argentinas cambien para que así desciendan los importes de los productos, ya que eso le permitirá vender en mayor cantidad. Además señaló que no han tenido un buen año, por los constantes aumentos. «Desde enero hasta ahora, las estaciones de servicio la venimos llevando muy mal con el tema del volumen de venta, porque este impacto del 45% nos perjudicó a nivel actividad. En este sentido tenemos expectativas, porque si baja el precio del petróleo vamos a poder vender un poco más», concluyó.
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