En el último trimestre de 2013, dicha cifra era la tasa de desocupación para las jóvenes. La renuencia a tomar personal femenino en la edad de maternidad y una retracción generalizada del mercado serían las causas del problema.
El fenómeno no es privativo de nuestra ciudad y obedece a la menor disposición de los empleadores a contratar mujeres en edad de ser madres, etapa en la que, naturalmente, se incrementan las chances de ausentismo, en un contexto de extrema debilidad del mercado laboral, tanto local como nacional.
“Salvo para tareas muy puntuales o eventuales, como aquellas relacionadas con la comercialización o la promoción de algunos productos o servicios, no se toman mujeres jóvenes. Para las tareas con un grado mayor de responsabilidad, se piden mujeres con edades más avanzadas y un hogar ya constituido, de manera de acortar las posibilidades de ausentismo, ya que no deben criar niños pequeños”, explicó el consultor bahiense Eduardo Guardiola, titular de Grupo Guardiola Capital Humano.
Sin embargo, también existiría una tendencia general a contratar personas del sexo masculino, inclusive, en tareas históricamente emprendidas por mujeres.
“Hay empresas muy importantes de la ciudad que prefieren tomar asistentes hombres en lugar de mujeres, porque ante ciertas situaciones de conflicto en el mundo laboral, como una mala contestación o el grito de un jefe por ejemplo, los hombres suelen reaccionar mejor”, aportó María José Egidi, consultora en RR.HH además de representante de Gelre.
Agregó que la problemática de la desocupación juvenil, con tasas de parados que superan holgadamente a la general (8,7 por ciento para Bahía Blanca), es un fenómeno nacional y mundial fundamentalmente asociado a las carencias educativas de muchos jóvenes.
“Desde que la escuela secundaria es obligatoria, las empresas exigen más, a punto tal que se pide completarla hasta para los puestos de base, como podría ser la carga y descarga de mercaderías", manifestó.
"Los empresarios llevan a cabo un paralelismo entre el mayor nivel educativo y la mejor preparación para el trabajo. Por otra parte, se reduce la siniestralidad laboral, porque a mayor nivel educativo, menor riesgo de accidentes”, indicó.
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