Un 20% de los hogares se quedó con el 40% de los ingresos y el 60% sobrante se repartió entre el resto. La situación es otra prueba de que la división de la torta sigue siendo poco igualitaria, pese a los progresos recientes.
En nuestro país, a pesar de los avances con relación a las cifras de 2003, resulta claro que la Argentina sigue siendo muy desigual a la hora de repartir la torta. Y Bahía Blanca, como no podía ser de otra manera, no es la excepción.
Datos oficiales para el último trimestre del año pasado (los más nuevos) señalaron que el 10 por ciento de los hogares de Bahía Blanca con ingresos más altos ganó hasta 11 veces más respecto de los menos favorecidos.
A nivel país, la desigualdad es incluso mayor: la diferencia de ingresos entre los hogares acomodados y los menos favorecidos llegó a estar por encima de 13, de acuerdo con datos oficiales.
“Una elevada desigualdad en la distribución de los ingresos es la expresión de mucha desigualdad en otras dimensiones, como el acceso a la educación, trabajo, etcétera, por lo que es un indicador de problemas sociales más profundos”, alerta el investigador del Centro de Estudios Distributivos y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (Cedlas, de acuerdo con sus siglas en inglés) Leopoldo Tornarolli.
Sin embargo, hubo una notable mejoría en esta década, la que no fue ajena a otros países de Latinoamérica, como Bolivia, Brasil o México, por citar algunos.
“En los últimos diez años, la desigualdad decayó de manera significativa, sobre todo, a la hora de comparar lo que acontecía respecto de lo que pasaba en los primeros tiempos posconvertibilidad, donde casi el 52% de la población se hallaba en situación de pobreza y un 21%, desocupada”, acota el investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), Eduardo Donza.
De todas formas, al retrotraernos aún más en el tiempo, dicha mejoría se desluce.
“A partir de 2009 y 2010, se empezó a verificar un estancamiento en la caída de la brecha entre ricos y pobres. En la actualidad, todo indica que nos encontramos en niveles similares a los de principios de los 90”, aclara Donza.
El que parte y reparte...
Paralelamente, del total de ingresos por trabajo asalariado, independiente, jubilaciones, pensiones, etcétera generados en Bahía Blanca entre octubre y diciembre del año anterior (unos 950,92 millones de pesos) alrededor de $ 384 millones (el 40,4%) quedó en manos del 20% de los hogares que más ganan, mientras que el 60% remanente tuvo que repartirse entre el otro 80% de las unidades familiares.
Más: según el INDEC, el 49,18% de los hogares bahienses ganó hasta 6.700 pesos promedio en el lapso temporal que va de octubre a diciembre del año anterior, mientras que, dentro de ese porcentaje, un 29% ganó hasta 4.800 pesos.
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