El candidato a diputado nacional y titular del Frente Renovador dialogó sobre los lineamientos y objetivos de esta nueva fuerza política. "Estoy en contra de la re-reelección y la reforma de la Constitución", afirmó.
En diálogo con "La Nueva Provincia" , ofreció una serie de definiciones respecto de su mirada sobre pasado, presente y futuro del país.
--¿Con qué objetivos surgió el Frente Renovador?
--Surgimos como un nuevo espacio político con el objetivo de tratar de instalar en la agenda aquellos temas que creemos que son relevantes. El Frente Renovador nació de un grupo de intendentes que en el día a día de la gestión nos encontrábamos con la dificultad de que muchas veces aquellos temas y problemas que cotidianamente vive la gente y que son parte central de la solución de los problemas de la Argentina, no eran tenidos en cuenta a la hora de la discusión de los temas nacionales.
Entonces vemos que la seguridad, que la justicia, respecto de su cercanía con la gente, que el transporte, que las cuestiones vinculadas al gran acuerdo entre el campo y la industria que necesita la Argentina, que las cuestiones vinculadas a los consensos para los temas centrales, eran dejados de lado.
Buscamos unir mediante la construcción de una agenda vinculada a los problemas cotidianos de la gente: justicia, inseguridad, mercado de trabajo, el día a día de los abuelos y cuestiones como la atención en la salud.
El Frente Renovador es un equipo con corazón peronista y cerebro moderno, por eso el eje es la protección de los trabajadores y de los más pobres. Nosotros nos planteamos la construcción del Frente porque queremos tener la posibilidad de decir lo que pensamos sin ser una molestia para nuestro espacio político. Queremos la libertad de decir y hacer lo que pensamos: aprobar lo que esté bien y criticar lo que esté mal.
--¿Cuáles son sus sensaciones personales como líder de un nuevo equipo?
--Siento alegría de poder participar de una elección con una nueva fuerza política propia, distinta a la del gobierno nacional y a la de la oposición. Personalmente, más allá de que voy a seguir trabajando como intendente por los vecinos de Tigre y de muchos otros municipios, el objetivo es estar en el Congreso a partir del 11 de diciembre en compañía de quienes componen el Frente.
Igual, yo no tengo consignas de campaña. Mi mayor compromiso es de trabajo, tratar de aportar ideas y proyectos para el futuro de Argentina a través de la protección de los ciudadanos.
--¿Qué características tienen los miembros del equipo?
--Tenemos el coraje de separarnos para marcar las diferencias, no como hacen otros, que marcan las diferencias en voz baja y luego se quedan en silencio. Somos íntegros y nobles en ese sentido.
Muchos de nosotros somos intendentes, y eso nos permite estar cerca de la gente. Somos los que entendemos mejor sus preocupaciones, los que asumimos la responsabilidad de cuidarlos y los que hemos resuelto muchos de sus problemas. Nuestra mayor inquietud y preocupación es instalar los problemas del día a día en la gran agenda nacional, que muchas veces no se ocupa de las cuestiones centrales. El peso territorial nos permite tratar de mostrar que es posible instalar los temas de gestión.
--¿Cuál es el punto de encuentro entre tantos miembros que provienen de distintas fuerzas políticas?
--Como equipo estamos conformados por intendentes exitosos, representantes del mundo sindical, de la Unión Industrial, gente del ámbito de la cultura y del deporte, pero entre todos compartimos inquietudes de todos estos sectores. Esto nos permite apostar a expresar esta diversidad, convocando y abriendo los brazos a todos para intentar generar un espacio que represente y cuide a toda la comunidad.
No hablamos desde la teoría, ni hacemos falsas promesas. Tenemos la experiencia de la gestión y la humildad de preguntar a los que saben de cada tema.
--¿Cómo definiría el principal desafío del Frente Renovador?
--Lo que más nos importa es que el vecino común, el laburante que día a día tiene problemas en el Gran Buenos Aires o en el interior de la Provincia, sienta que el campo y la industria son amigos, así como también el empleador y el trabajador. Por esto es necesario que todos nos unamos para que cada día nos vaya mejor, esto significa corregir las cosas que están mal y cuidar las que están bien.
--Para cumplir estos objetivos, ¿con qué línea de trabajo van a afrontar la campaña electoral?
--Lo que intentamos es, precisamente, generar un espacio nuevo de diálogo y respeto por el otro, que no entre en descalificaciones bajas, sino que proponga. Que proponga soluciones todos los días para la vida de la gente y que busque desde el Parlamento encarar una agenda que ponga sobre la mesa los problemas cotidianos del votante.
Nos encontramos con que muchas veces las personas con capacidades diferentes, los celíacos, las anoréxicas, bulímicas, la gente que sufre enfermedades y que siente que en el hospital público o en la justicia es un número, no es tenida en cuenta a la hora de analizar la problemática cotidiana.
Nuestro Frente es un equipo unificador, con espíritu de cooperar en la política, mediante el diálogo y la creación de ámbitos de consenso. Seguiremos trabajando en nuestra gestión y propuesta, tratando de ser amplios y buscando que la gente que labura o el que lo busca, pueda encontrar en nosotros a un equipo que trabaja con compromiso pensando en su futuro, por eso nos centramos en la justicia, la inseguridad, el mercado y la salud.
--Los sondeos de varias consultoras pronostican que su Frente va a captar votos de otras fuerzas. ¿Cree que presentarse como tercera posición los acercará más fácilmente al Congreso?
--Lo más importante es que estamos empezando a construir un sueño. Un sueño que tiene su mirada puesta en el futuro pero sus pies puestos en el presente, en la problemática cotidiana de la gente. No venimos con grandes promesas, venimos a asumir el compromiso de trabajar día a día en esa agenda, que muchas veces a los que viajan mal, sufren la inseguridad, hacen cola tres horas en la guardia de los hospitales, pareciera que no se les da importancia.
Sabemos que no es un camino fácil, la idea de tratar de construir sobre la base de que hay muchas cosas buenas que cuidar y muchas otras que activar, poner en marcha y construir.
Queremos demostrarle a la gente que trabajamos en una agenda muy enfocada en sus problemas cotidianos con una vocación propositiva y no destructiva. No nos basamos en sondeos, sino que nos esforzamos por trabajar para lograr unión y alcanzar un mejor futuro para el país.
--¿Qué opina sobre una posible re-reelección de la presidenta?
--Ya dije claramente que estoy en contra de la re-reelección y la reforma de la Constitución. No sólo de la re-reelección de la presidenta, sino también de los gobernadores.
--¿Qué visión tiene acerca de Bahía Blanca?
--Creo que Bahía Blanca es la capital del sur de la Provincia, pero además es la capital del sur de la Argentina. Tiene la particularidad de ser un abrazo entre la industria, el campo, la universidad y el mar. Es la única ciudad en la cual combinamos las cuatro riquezas de la Argentina con un enorme nivel de talento y capital humano, entonces lo que necesita es que quienes la representemos desde el parlamento provincial y nacional tengamos la problemática de Bahía como parte de nuestra agenda central. Sobre todo porque muchas veces esas ventajas que tiene Bahía se transforman en desventajas simplemente por las distancias.
"La inseguridad es un problema mal abordado"
--¿Cómo ve la seguridad en la Provincia?
--Siento que la inseguridad es un problema mal abordado. Siento que muchos municipios hacen un esfuerzo enorme pero nosotros necesitamos la Policía Municipal para que en cada municipio pueda haber policía de proximidad. Necesitamos justicia descentralizada, sin dividir los departamentos judiciales, para que la gente sepa quién es el juez que condena o libera al delincuente que le robó, que mató o que violó. En definitiva, que tengamos la capacidad de, entre otras cosas, poner de cara a la gente una respuesta clara al problema de la inseguridad.
No alcanza con discutir frente a un hecho que nos conmueve si la pena tiene que ser mayor o menor, acá lo que hay que plantear es cómo se evita el delito y la respuesta es una: poniendo plata donde hay que ponerla, en la prevención del delito, para que la gente viva más tranquila porque la calle no es de los delincuentes.
Algunos pierden el tiempo discutiendo si la seguridad es de izquierda o derecha como si fuera una cuestión ideológica y la seguridad no es ni de derecha ni de izquierda sino que es un derecho de la gente. Entonces el desafío no es ver quién tiene razón, sino cómo le resolvemos a los vecinos los problemas que todos los días viven y sufren frente al delito.
Por este motivo es que nosotros queremos Policía Municipal, para sumar responsabilidades, prevenir y encontrar las respuestas que necesitan los ciudadanos. Es necesario dialogar, dejar de lado las banderas políticas para darle seguridad a la gente que es la principal demanda. Queremos sumar sin soberbia para que la seguridad sea una política de Estado.

Comentá la nota