Antes de presentarse en Olavarría junto al pianista Lito Vitale, el músico rosarino dialogó con Marcelo Manolio. Habló del reencuentro artístico de la dupla y sobre el show “Más de lo mismo”. El evento forma parte de los festejos por los seis años de Infoeme.
Desde la localidad de Concordia, donde los músicos brindarán un nuevo recital correspondiente a su gira por el litoral argentino, Baglietto se refirió al reencuentro artístico con su amigo Lito Vitale, iniciado a fines de 2011: “Después de 20 años somos otros. Hemos tenido hijos, cambiado de casas. Tenemos otros trabajos, otros proyectos. No solo estamos más viejos, panzones y más pelados, sino también un poco más maduros. Somos un poco menos pretenciosos. Pero seguimos teniendo la misma pasión que teníamos hace veinte y pico de años” valoró.
El músico rosarino sostuvo que la calve en el éxito de la dupla se basa en poder elegir el momento para juntarse: “La suerte que tenemos tanto Vitale como yo es que nos juntamos porque queremos. Tenemos la gran suerte de tener opciones y, entre todas, elegimos esa. Cuando nos juntamos, lo hacemos porque lo disfrutamos mucho. Nos emociona lo que sucede entre ambos y porque a la gente también le pasan cosas” explicó.
En ese sentido, recordó que su amistad con Lito Vitale excede el plano musical: “Somos amigos antes de tocar juntos y espero que sigamos siéndolo cuando dejemos de hacerlo. Nuestra relación brilla en lo que hacemos artísticamente. Pero tenemos otras coincidencias” analizó y agregó: “No soy un cantante que intenta ver como hace para tapar al pianista, ni el pianista ve como hace para cagarlo al cantante. No competimos. Somos un dúo y proponemos una cosa que es el resultado de la energía y la concentración de ambos” subrayó.
Sobre su última producción discográfica, “Más de lo mismo”, el músico contó que el espectáculo “está divido en dos zonas. Una primera parte donde Vitale y yo hacemos solo piano y voz. Ahí hacemos una parte de tango” contó y continuó: “Después viene una segunda parte y se suman Mariano Delgado en guitarra, Guido Martínez en bajo y mi hijo Julián Baglietto en batería y coros. Es una parte más relacionada al folklore y las canciones rosarinas” contó.
Precisamente, respecto a la posibilidad de compartir escenario con uno de sus hijos, el músico consideró: “Es una felicidad poder compartir cosas así. El trabajo con alguno de tus hijos y disfrutarlo te da otras opciones. La charla, la compinchería. Se profundiza mucho más la relación” aseguró.
Por último, Baglietto opinó sobre sus sensaciones al recibir la admiración y el respeto del público: “Cuando veo al público y ves que se ha ido ampliando el rango de edades; eso es una maravilla. Es un maravilloso termómetro de lo que uno hace. Acercar a gente de distintas edades y de poder servir- aunque sea una sola vez- de tema de conversación entre un padre y un hijo. Somos gente muy agradecida” finalizó.
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