A casi un mes de asumir, la presidente de Chile ya envió la reforma tributaria al Congreso y aprobó el bono marzo. El terremoto en el norte del país demorará parte de la aplicación del programa
"Se va a cumplir con el programa. Todos los ministros están trabajando desde el primer día. Hay un estado significativo de progreso", aseguró el ministro vocero Álvaro Elizalde, al término del encuentro. "Hablamos de 50 compromisos, que son expresión de lo que los chilenos demandan, y estamos trabajando para llevarlos adelante. La reunión de hoy fue de trabajo, donde se hizo una evaluación exhaustiva", agregó el funcionario.
Bachelet había prometido la aplicación del programa en los primeros 100 días de su mandato, aunque tras el terremoto de la semana pasada, que afectó al norte del país, el Gobierno admitió que el cumplimiento podría verse demorado, ya que debían concentrarse los esfuerzos en la reconstrucción de Arica y Tapacará. Esto demandará meses y un gasto inicial de 3 millones de dólares en reparaciones.
"El Gobierno tiene la obligación de llevar adelante su programa. Los chilenos se expresaron en las urnas en tres oportunidades", aclaró Elizalde, e insistió: "Seguiremos trabajando para llevar adelante su programa. En eso consiste la democracia, cuando se consulta a la ciudadanía, y su voz fue clara y categórica: los ciudadanos quieren un cambio".
A la par de las iniciativas de la gestión de Bachelet, también se han retirado proyectos presentados por el ex presidente Sebastián Piñera. De acuerdo con Elizalde, se está analizando "caso por caso". "Aquellos proyectos que coinciden con el programa ratificado por los chilenos en las urnas se mantienen", señaló.
Dentro del programa, Bachelet incluyó la ambiciosa reforma educacional, con la que pretende instaurar un sistema gratuito y universal para todos los chilenos. Esta será financiada con los recursos que el Estado obtenga a partir de la reforma tributaria, que se espera que sea aprobada por ambas Cámaras antes de junio.


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