Un bache complica el desvío de tránsito en Aristóbulo del Valle

Un bache complica el desvío de tránsito en Aristóbulo del Valle
La reducción de calzada en tres cuadras de Aristóbulo del Valle obliga a tomar calle Rivadavia hacia el norte, donde un gran pozo causa maniobras peligrosas.
Riesgo. El bache de Rivadavia al 5900 tiene unos tres metros de largo y unos dos metros de ancho. Foto: Pablo Aguirre

Desde el 14 de marzo y hasta los primeros días de julio, las obras del desagüe Lavaisse alteran el tránsito de Artistóbulo del Valle y obligan a un desvío problemático. De 8 a 18, las dos manos de la avenida se reducen a una calzada en tres cuadras, desde su intersección con Llerena hasta Pedro de Vega. Por allí se deriva el tránsito que llega desde el norte, que toma la mano contraria para no entorpecer el flujo vehicular y evitar embotellamientos.

Bajo el control de agentes de tránsito de la Municipalidad, en este horario los autos y colectivos que vienen desde el sur son desviados por calle Llerena para tomar Rivadavia hasta Pedro de Vega. Así, esos 300 metros de calle Rivadavia alteran su tranquilo paisaje vehicular y sorprenden a conductores en la primera cuadra: a la altura del 5900, antes de llegar a Lavaisse un bache de dos metros de ancho y unos tres de largo obliga a frenar, atravesarlo con sobresaltos o girar en forma imprevista hacia la izquierda, con el riesgo consecuente.

Maniobras y contratiempos

El bache reduce la calle a la mitad: ocupa la calzada derecha de Rivadavia. Así, las dos manos se reducen a una y el breve trayecto se vuelve más lento y problemático.

Según los vecinos, el asfalto se deterioró por la rotura de un caño que, si bien fue reparado, dejó al descubierto el desgaste de la calle. A raíz del desvío de la avenida, esa cuadra se volvió paso obligado para automóviles, colectivos y ómnibus de larga distancia y, desde hace poco más de un mes, el bache se vuelve cada día un poco más grande.

Cristian López y Pablo Aráoz viven en Rivadavia al 6000, Contaron que, como motociclistas, se toparon con el bache varias veces “porque no está señalizado”. Gustavo Soria es transportista y lo esquiva dos veces por día para buscar a los alumnos de la escuela Nuestra Señora de Luján. Dice que “es terrible. En el lío de tantos autos y colectivos, encima hay que frenar y esquivarlo”. Tras él, una moto debió atravesar la calle hacia la margen izquierda ante el reclamo con bocina de un Renault Clío. Esta vez no pasó nada. El sábado no fue así: al caer la noche, el conductor de un Volkswagen Gol volanteó hacia la izquierda para esquivarlo y atropelló a una motociclista. Por fortuna no se lamentaron heridos, pero el riesgo sigue latente.

La clave

La obra

Esta obra de Desagüe Lavaisse atraviesa gran parte de la ciudad, desde Aristóbulo del Valle hacia el oeste, pasando por Blas Parera y la capilla San Pantaleón para desembocar en el reservorio. Según Manassero, los diez barrios por los que pasó la obra “se vieron beneficiados porque no se volvieron a inundar. Con este último tramo sumamos tres barrios más porque a medida que avanzamos con la obra se hacen las bocas de tormenta y se conectan al conducto”.

El dato

Basura

En las tres cuadras de la mano oeste donde se realizan las excavaciones no se recolecta la basura. Algunos vecinos cruzan la avenida para dejarla en los cestos de la vereda de enfrente, otros la acumulan en sus recipientes a la espera de una recolección que no se realiza desde hace días.

Un mes más

El corte de Aristóbulo del Valle fue implementado para realizar un tramo de la obra de desagüe de Lavaisse el jueves 14 de marzo y se prolongará, al menos, un mes más. Así explicó el Ing. Raúl Andrés Manassero, a cargo de topografía y logística de la obra que realiza la empresa constructora Angel Boscarino.

Este ingeniero en Recursos Hídricos detalló que el corte “es necesario porque se requiere que las máquinas estén en forma paralela a la excavación, lo que implica reducir la calzada para evitar accidentes”. Así, todos los días en horario de trabajo se desvían los vehículos con agentes de tránsito de la Municipalidad, tachos con pintura refractante y carteles de “calle cortada”. Por la noche, el corte se reduce sólo al sector de obra: se habilitan ambas manos, en su sentido habitual, y se indica con balizas luminosas la presencia de las excavaciones y la consecuente reducción de la calzada.

La obra culminará el mes próximo, cuando alcance la bocacalle de Aristóbulo del Valle y Ricardo Aldao. Manassero agregó que si bien se prevé terminar a fin de mes puede extenderse a “los primeros días de julio si la lluvia complica el trabajo”.

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