Se trata de Oscar Alabart y Norma Iglesias. Hacía muchos años que un miembro de nuestra comunidad no era reconocido, el último fue el Padre Nicolás Basile. El CONSUDEC entrega el premio denominado Divino Maestro como reconocimiento a hombres y mujeres que han dedicado sus vidas a la educación. “Es un orgullo personal, pero también es un orgullo que tengo compartir con los diversos centros educativos donde trabajé”, manifestó a este diario el ex presidente del Consejo Escolar.
El Padre Basile que había recibido este premio hace unos cuantos años, al celebrarse en 2011 los 50 de la Fundación del Colegio Del Carmen de Cacharí recibió el Divino Maestro de Oro, aunque lamentablemente murió unos días antes de la entrega.
Dos azuleños recibieron este año la distinción denominada Divino Maestro que entrega el Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC) como reconocimiento a hombres y mujeres que han dedicado sus vidas a la educación. Los premiados fueron el profesor Oscar Alabart y Norma Iglesias.
Alabart, es docente con una vasta trayectoria en Azul en el camino de la enseñanza.
Tuvo participación en los colegios Sagrada Familia y San Francisco y fue uno de los grandes gestores de la creación del Colegio San Cayetano. Fue además presidente del Consejo Escolar de Azul.
Norma Iglesias ha estado más bien vinculada a la tarea de biblioteca, de archivo y de investigación, pero también estuvo siempre colaborando con la docencia, y la educación que ocupa en su corazón un lugar de privilegio.
Se considera para este reconocimiento la trayectoria en materia educativa llevando adelante los valores cristianos.
Quien tuvo mucho que ver para que esto sucediera y realizó las gestiones pertinentes fue el Padre Mauricio Scoltore, quien en diálogo con este diario explicó los alcances de este importante reconocimiento recibido por dos personalidades de Azul.
“La idea de esto, que es un reconocimiento que hace el CONSUDEC que es el organismo de la Iglesia que conduce la educación de gestión privada eclesial en todo el país, es otorgar todos los años esta distinción a personas que han dedicado su vida a la docencia o a la educación y que se han destacado por la vivencia de sus valores cristianos”, expresó.
El sacerdote indicó también que “tiene algunos requisitos la elección de aquella persona que será reconocida, sobretodo que durante su vida haya tenido una participación activa en la educación o en tareas vinculadas, la vivencia de la fe, que tengan más de 60 años y que tengan el reconocimiento de la comunidad”.
En cuánto a cómo se realiza la selección, detalló que “el CONSUDEC lo hace a través de los consejos provinciales de Educación Católica, y estos, por medio de la Junta de Educación Católica de cada diócesis”.
Scoltore es quien preside la junta correspondiente a la Diócesis de Azul y contó a este diario que “nosotros en los últimos años hemos estado pensando en nuestros agentes educativos para reconocerlos y en año nos pareció oportuno elegir a dos personas de Azul: el profesor Oscar Alabart y la señorita Norma Iglesias”.
El Padre Nicolás Basile también fue reconocido
Esta no es la primera vez que una azuleño recibe esta distinción, ya que tiempo atrás fue reconocido por el Consejo de Educación Católica el Padre Nicolás Basile.
Scoltore recordó que “el gran premiado de esta diócesis ha sido el fallecido Padre Basile que recibió esta distinción hace unos 30 años”.
Pasó entonces mucho tiempo hasta que nuevamente un azuleño reciba esta distinción.
Sin embargo, según apuntó Scoltore, “en los últimos años algunas otras personalidades presentamos como fue Iris Lanceta que fue representante legal del Colegio San Cayetano durante muchos años, y algunos docentes de Olavarría y Saladillo”.
Contó por otra parte que “tratamos de vincular este reconocimiento con el final de la gestión activa, es decir, con la jubilación o el retiro de la tarea para que sea sumar un elemento más de reconocimiento a todo lo que hicieron a lo largo de su vida”.
Es importante lo logrado por estos azuleños, ya que formaron parte de las más de 80 personas reconocidas a nivel nacional.
Scoltore manifestó entonces que “cada diócesis se ocupa de reconocer, destacar, elegir y presentar a quienes creen que pueden acceder a esta distinción y así participamos después de esto de un acto muy emotivo y significativo que se realiza en la ciudad de Buenos Aires”.
En esta oportunidad la ceremonia se realizó en el salón de actos del Colegio Del Salvador con la participación de monseñor Aguer que fue hasta el mes de noviembre el presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica; y el Padre Alberto Bustamante que es el presidente del CONSUDEC.
La comitiva local fue acompañada por el Obispo de Azul, monseñor Hugo Salaberry.
“Fue algo que no esperaba”
Al referirse al reconocimiento obtenido, el profesor Oscar Alabart manifestó a este diario que “fue algo que no esperaba, pese a que hacía un año que Mauricio andaba detrás de este proyecto”.
“Íntimamente es un alegría porque es importante terminar la carrera docente con un premio de esta naturaleza. Es un orgullo personal, pero también es un orgullo que tengo compartir con los diversos centros educativos donde trabajé. Cuando fui maestro de la Sagrada Familia, como fui vicedirector, cuando fue director de San Cayetano y profesor de San Francisco, o cuando fui representante legal de la Escuela Agraria de Azul”, aseguró.
“Todas estas instituciones donde trabajé me llevaron a modelarme en forma cristiana, además de educativa”, subrayó el profesor y ex presidente del Consejo Escolar de Azul.
Apuntó además que “quiero compartir este premio con todos los azuleños porque uno en cierta medida representa a la comunidad donde está inserto y esto pudo ser posible gracias a eso”.
Indicó también que “tengo miles de recuerdos de cada una de las situaciones y los momentos que viví en los 44 años de docencia”.
Destacó a su vez el trabajo de Norma Iglesias que “quizás no fue tan visible, pero no por eso menos importante”.
Como para finalizar contó una anécdota que vivió a raíz de esta distinción. Se reencontró en la ceremonia con un sacerdote que había estado trabajando en el Colegio Sagrada Familia y no se veían desde hace aproximadamente 25 ó 30 años.
“Después de tantos años sin vernos compartimos este premio”, dijo finalmente.
Comentá la nota