Azul le abre las puertas a una de las ferias de negocios apícolas más grande del país

Azul le abre las puertas a una de las ferias de negocios apícolas más grande del país
Se trata de la edición número 19 de carácter nacional, y 27 provincial, que tendrá desarrollo del 6 al 8 de este mes en el sector del playón de estacionamiento del Balneario Municipal. Con una comunidad que en parte le da la espalda al emprendimiento, el Centro de Apicultores de Azul resiste el traslado de la exposición a otras ciudades.
“Estamos en los preparativos finales y, en lo que compete a nosotros, esto viene mejor que el año pasado”. La expresión surgió de Guillermo Franco, cabeza visible del Centro de Apicultores de Azul, que manera ininterrumpida desde hace 27 años, realiza en esta ciudad la Expomiel, que está considerada uno de los encuentros más importantes en el país destinado a la realización de negocios. El evento se llevará a cabo del 6 al 8 de junio y, además, generá un movimiento económico en la ciudad palpable, que no todos valoran ni reconocen.

“La cosa viene bien porque se da un cuestión de precios, no de tanto rinde como el año pasado pero una cosa compensa la otra y en zonas de la provincia de Buenos Aires han habido rindes aceptables y es lo que concurre acá. La Expomiel lo que tiene es eso, que no nuclea simplemente lo local. Hemos hecho encuestas con una consultora y el 96% de los asistentes, o sea de los productores apícolas, son de afuera y eso hace que estén tan interesados en venir para acá. El atractivo que tiene la exposición es que están todas las empresas que ellos necesitan para desarrollar su producción con vistas a la próxima cosecha, que es un poco el sentido de la exposición. La Expomiel dejó de ser ese ámbito de fiesta nacional de la miel para convertirse en una exposición de negocios”, señaló Franco.

El vocero del Centro de Apicultores local dijo que, en las ediciones previas a la actual, el panorama de la actividad no era para nada positivo y, sin embargo, el evento se desarrolló igualmente. “Hace tres o cuatro años atrás tuvimos una de las sequías más importantes y, lo importante que tiene esta es eso, que años buenos o años malos no pierde, gracias a Dios, la vigencia que tiene. Acá las empresas venden y el productor sabe que, estando en la Expomiel, el gasto que representa el viaje lo convierte en una inversión”, señaló.

Resulta difícil comprender que, ante la magnitud que tendrá esta nueva edición, es escaso el acompañamiento a nivel público y privado que tienen los responsables de la organización. “La única persona que se puso delante de esto y nos acompaña es Ángela Fuotti (secretaria de Relaciones Institucionales y Modernización del Estado de la Municipalidad). Con ella hablamos el mismo idioma; es una persona que entiende lo que significa la exposición, que es de la industria. El domingo vino a ver la carpa…es la primera vez que un funcionario viene a recorrer el lugar, a ver cómo va todo y si se cumple con lo que aporta el municipio”, indicó.

Producción de exportación

Franco señaló que el destino de la producción apícola del país, sigue siendo el de los mercados internacionales. “Durante estos años lo bueno que ha tenido la producción apícola es que, de a poco, ha sido reconocida como una producción individual. Antes estábamos dentro del espectro del ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Hoy existe una cartera específica que le ha ido dando a la actividad una importancia comercial con políticas enfocadas a la apicultura que no hace mucho tiempo atrás no existían. La apicultura es otro de los tantos sectores productivos que genera divisas al país y, además, a nivel regional, cosa que otras actividades no hacen. En nuestro caso, lo que es la cosecha no va a ser reemplaza nunca por una máquina; es una generadora de mano de obra, el productor generalmente vive donde produce y todas sus ganancias quedan en el lugar”, manifestó.

El vocero sostuvo que, el hecho que la feria no haya tenido interrupciones -edición 27 provincial y 19 nacional-, ha sido beneficioso para su permanencia y crecimiento. “Eso también nos ha dado la importancia, porque han aparecido muchas exposiciones en otras ciudades que han venido acá acompañando a una reina que se postulaba y han visto el movimiento que esto genera, en el sentido que es un atractivo para llevarlo como inversión por lo que deja en la ciudad en hotelería y gastronomía, por ejemplo. En un momento del año donde en Azul no hay cosas demasiado importantes, la exposición mantiene su vigencia y eso nos da un marco de seguridad del éxito del encuentro”, indicó Franco, para resaltar cuál es el “secreto” del éxito. “La vigencia e importancia radica en que la hacemos productores apícolas; acá no hay empresas privadas que apuntan sólo a tener una ganancia. Eso nosotros no lo miramos; es por el gusto de hacer la exposición”, explicó.

Aquello que nos falta

Expomiel, como otras manifestaciones que tiene la ciudad en distintos ámbitos, no tiene, de parte de los mismos azuleños, el reconocimiento que se merece. Es una de las tantas “atracciones” de la cual algunos “se sirven” y otros le dan la espalda. “Falta mucho para que Azul la tome como algo propio. El Centro de Apicultores se hace cargo de pagarle tanto a la gente que trabaja, como la luz que consumimos. No hay ninguna entidad que nos ceda o nos dé algo. Acá se produce una generación de divisas para el comercio azuleño. Todavía falta mucho para que la ciudad reconozca a la exposición como uno de los eventos más importantes que tiene”, indicó.

Franco resaltó que, para los interesados en recorrer los stands que no forman parte de la feria de negocios, la entrada es libre y gratuita y que, para los demás, se paga un costo ínfimo si se analiza lo que se ofrece a cambio. “Dentro de la misma exposición el productor apícola tiene acceso a distintas charlas de capacitación y eso podrá hacerlo pagando 40 pesos, un costo insignificante para actualizarse más la importancia de tener a todas las empresas del país a su disposición”, aclaró. Reconoció que, en materia de atractivos, “para el público común no le encontramos la vuelta”. “Lo que sí hemos logrado separar lo que es la parte feriante, de paseo de artesanos y de show, que el público puede tomar como paseo para venir el domingo, sea totalmente gratuito. En otros eventos por ahí tiene que pagar para recorrer los stands de los artesanos y en Expomiel Azul, desde hace tres años, es totalmente gratuito, lo mismo que el acceso al show”, expresó.

“En el sector nuestro –completó la idea- es imposible que dejemos de cobrar entrada porque las empresas nos piden un equilibrio; hay empresarios a los cuales no les interesa el público normal o común que no viene por la actividad. Tal vez que, por explicarle o venderle algo, se pierde una venta con un productor que está detrás, esperando. Eso no quita que la persona que quiera ingresar en el rubro, quiera capacitarse o ver cómo es la actividad, pague la entrada y termina siendo en ese caso una inversión que le permita dirimir si la actividad le interesa o no”.

EL DATO

La exposición central de Expomiel tendrá lugar dentro de la carpa de la Municipalidad, cuya estructura se arma para eventos especiales. “El sistema es el mismo. No se paga alquiler, sí el armado. Lo que queremos aclarar que la carpa no está bajo nuestra tutela; no es responsabilidad del sector de los apicultores desde hace dos años, casi desde el inicio de esta gestión municipal. Lo decimos porque uno escucha los rumores de gente que pasa y ve el estado en que se encuentra la estructura. El año pasado la utilizamos con el mismo sistema. Se armó, se desarmó y no la vimos más hasta ahora”, explicó Franco.

VISIÓN PERSONAL Y CON FUNDAMENTOS

Guillermo Franco lleva 13 años como referente de la organización de la Expomiel, y unos cuantos más vinculado con el equipo que realiza la feria cada otoño y desde hace 27 años. “Hugo Villarreal está a cargo del armado de los stands. Yo soy la cara visible pero esto, si tiene un éxito, es porque detrás mío hay un grupo de productores apícolas que trabajamos en esto. Lo que pasa que en Azul no contamos con una infraestructura que año a año la podamos trabajar. Terminamos con una edición y empezamos con la siguiente porque nunca sabemos si vamos a contar con los elementos necesarios como para hacerla. Si contáramos con esa infraestructura, eso repercutiría en la calidad de la exposición. Como vamos haciendo una interpretación sobre la marcha, fallamos en muchas cosas que las empresas nos las hacen ver”, dijo el productor y dirigente apícola. “No quiero que nadie se ofenda ni se sienta discriminado, pero esta no es una exposición de feriantes y artesanos; es una exposición de industria y los expositores están acostumbrados a cierto nivel de exposición y por eso están en todo su derecho que, por lo que paga, recibir algo a cambio”, añadió.

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