El objetivo es producir más aceite en la provincia que, según los organismos técnicos a cargo, es de “excelente calidad” y que podrá ser exportado.
“Hemos desarrollado esta actividad con mucha expectativa e incertidumbre, en algunos momentos, porque no se sabía qué alcance podía tener la plantación de olivos a nivel comercial en nuestro territorio”, dijo Bertoya, y añadió: “como primer paso hicimos un estudio con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), y ese estudio arrojó excelentes resultados acerca del aceite que producen nuestros olivares”.
El funcionario provincial informó que desde el Ejecutivo se han brindado incentivos para impulsar este tipo de producción. “Tierras que se han vendido a un muy buen precio, se ha acompañado a los productores con el tendido de redes eléctricas a costo del Estado provincial y con el sistema de riego. También hubo financiamiento a tasas muy bajas, con un plazo de gracia y de repago muy bueno, que permitió que diversas empresas y productores tomaran esta producción olivícola”, indicó.
Resaltó, además, la oportunidad que da el clima y el suelo en la provincia, sumado a las líneas de financiamiento por las que se proyecta en los próximos dos o tres años duplicar las 300 hectáreas plantadas en la actualidad.
Bertoya destacó que esta nueva unidad de negocios “se desarrolla en zonas donde antes no había producción”, complementando la producción de peras, manzanas, frutos de pepita, la producción vitivinícola y de nueces.
Comercialización
La primera experiencia de comercialización de aceite de oliva se dio entre 2008 y 2009. En la actualidad se vende en los supermercados de Neuquén capital y fue presentado en diversos concursos para degustación.
“La provincia tiene un mercado interno insatisfecho de producción de aceite en su territorio, así que es un excelente mercado el neuquino, y también es un producto que, por la calidad que tiene, puede ser exportado a cualquier lugar del mundo. Nosotros estamos en las primeras etapas de comercialización y realmente no se da abasto con la demanda que tiene el producto a nivel local”, señaló Bertoya.
“Hay plantaciones que tienen cuatro o cinco años y otras que se plantaron en el último, entonces depende de la zona en donde están ubicadas. Por ejemplo, en Rincón de los Sauces son plantaciones muy nuevas, las plantaciones de Añelo ya se están cosechando con máquinas especialmente traídas para ese fin. Así que tenemos una amplia variedad de posibilidades de comercialización”, precisó.
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