Avanza el diálogo entre palestinos e israelíes

JERUSALEN.- Durante el tercer encuentro cara a cara en Jerusalén y en medio de estricta confidencialidad, los líderes de Israel y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) habrían logrado ayer importantes avances en la mayoría de los puntos más sensibles y conflictivos de la agenda, que son considerados la espina dorsal del acuerdo de paz entre las dos partes.
En un gesto poco frecuente hacia Israel, el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, aceptó reunirse anoche con el primer ministro Benjamin Netanyahu en la residencia oficial del líder israelí.

Sin embargo, el buen clima entre las delegaciones no pudo ocultar la falta de concesiones de las partes en la resolución de la disputa sobre la política de colonización israelí en los territorios ocupados. La jornada de ayer también reflejó la amenaza creciente de los grupos insurgentes palestinos, decididos a sabotear el frágil esfuerzo de paz.

Militantes islamistas de Gaza atacaron ayer territorio israelí con un cohete y fuego de morteros, el peor día desde marzo de 2009, que llevó a Israel a una represalia aérea en la que murió un civil y otros dos resultaron heridos.

La tensión en Gaza pareció no disuadir a los negociadores israelíes y palestinos, que mantuvieron sin cambios su agenda de trabajo. Incluso la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se reunió con varios funcionarios israelíes y con el número dos de la ANP, Salaam Fayyad, antes de participar de la reunión de dos horas que mantuvieron Abbas y Netanyahu.

Los encuentros de la jefa de la diplomacia norteamericana incluyeron al presidente israelí, Shimon Peres; los ministros de Defensa y de Exteriores de Israel, Ehud Barak y Avigdor Lieberman, respectivamente. El canciller es uno de los funcionarios israelíes más pesimistas sobre el inicio de las conversaciones de paz.

Obstáculo

La falta de avances en la cuestión de los asentamientos, cuya expansión fue congelada hasta fines de este mes, amenaza con empañar las conversaciones. Netanyahu ya había dicho que Israel no tiene planes de extender esa moratoria cuando expire el 26 de septiembre, mientras que Abbas advirtió en varias oportunidades que abandonaría la mesa si no se extienden esos plazos.

Sobre este obstáculo, Clinton consideró que las delegaciones pueden desarrollar formas creativas para abordar el problema.

"Están entrando en el tema y han comenzado a lidiar con los asuntos fundamentales que sólo pueden ser resueltos a través de negociaciones cara a cara. Este es el momento, éstos son los líderes y Estados Unidos estará a su lado cuando tomen decisiones difíciles", afirmó la secretaria de Estado.

Sin apartarse de la discreción y confidencialidad que envuelve a estas rondas -iniciadas anteayer en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh-, el enviado especial de la Casa Blanca para Medio Oriente, George Mitchell, afirmó que ambos líderes "han tratado los asuntos clave de este proceso", incluida la cuestión de los asentamientos que en los últimos años echó sombras sobre las cuestiones centrales.

Desde que se inició el proceso de paz en la década de los noventa, israelíes y palestinos mantienen fuertes diferencias sobre cuatro puntos clave: las fronteras del futuro Estado palestino, las garantías de seguridad de Israel, el estatus político de Jerusalén -cuyo sector oriental la ANP lo reclama como la futura capital del Estado palestino- y el derecho de retorno de los refugiados palestinos, la mayoría de ellos concentrados en Jordania.

El futuro acuerdo de paz para la región también incluye la firma de un tratado de paz entre Israel y Siria, que le reclama al Estado hebreo la devolución de las Alturas del Golán. Por eso, Mitchell viajará hoy a Damasco para informar al presidente sirio, Bashar al-Assad, y al ministro de Asuntos Exteriores, Walid Mualem, sobre el desarrollo de las conversaciones.

La próxima semana, los negociadores acordarán un nuevo encuentro entre Netanyahu y Abbas.

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