La Universidad continúa con la polémica construcción del Planetario, en el corazón del paseo. La obra es realizada por la empresa ligada al consuegro del rector. Fuertes reclamos de organizaciones ambientalistas. La situación podría dirimirse en la Justicia
En los últimos años, mucho tuvo que ver el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en el progresivo deterioro del principal paseo de la ciudad. En lugar de realizar aportes desde la ciencia y los conocimientos académicos para mejorar la calidad de vida de la comunidad que la rodea, la conducción de la casa de altos estudios sistemáticamente viene realizando construcciones en el Bosque y en sus alrededores, volteando árboles históricos y dañando el medio ambiente.
El último ejemplo es el Planetario que se está construyendo frente al estadio de Gimnasia y Esgrima, una obra valuada en unos $ 9,4 millones y que, tal como lo informó Hoy, está siendo realizada por Málaga Construcciones, firma directamente vinculada con el oscuro empresario Daniel Papasodaro, consuegro del rector de la UNLP, el arquitecto Fernando Tauber.
Papasodaro intentó ser presidente de Gimnasia, y perdió por paliza en las últimas elecciones, saliendo último. Los socios triperos no quisieron confiarle los destinos de su club a una persona que, entre sus antecedentes, arrastra una quiebra resuelta por el Juzgado Civil y Comercial nº 13 de La Plata. Y que habría estado vinculado con empresas denunciadas por obligar a sus trabajadores a firmar recibos en blanco. Málaga Construcciones, además, presentó una oferta para construir la nueva sede la Facultad de Humanidades (ver aparte).
En los últimos días, según pudo saber este diario, hubo constantes movimientos de tierra en la zona donde se va a levantar el Planetario, ubicada a pocos metros del Observatorio, y varios árboles habrían sido derribados.
“El tema del Planetario está incluido dentro de la presentación que realizamos para que se prohíban las construcciones dentro del Bosque. La Universidad debería preservarlo y es la que más lo está perjudicando”, le dijo a Hoy Alberto Antonini, presidente del Foro Ciudadano de La Plata (Focalp), una de las entidades que recurrió a la Justicia en el año 2006 ante los intentos de hacer un megaestadio en 1 y 57, y que obtuvo respuesta favorable de la Suprema Corte bonaerense.
Antonini agregó: “Se necesita un plan de manejo integral del Bosque en el cual podamos consensuar políticas de mantenimiento y evitar que se siga achicando. Se había planificado un bosque de 320 hectáreas. Luego, cuando se fundó La Plata, se corrieron todos los planes para preservar lo que se llamaba entonces Parque Buenos Aires, y el Bosque pasó a tener 240 hectáreas. Hoy por hoy sólo tenemos entre 40 y 50 hectáreas arboladas”.
El titular de Focalp remarcó que “creemos que la Universidad no eligió el sitio más adecuado para hacer el Planetario, y menos a costa de talar árboles. El Bosque es el único pulmón verde que nos protege del Polo Petroquímico. Pero la UNLP se ha manejado con un criterio independiente, como si no hubiese legislación. Las tierras del Bosque son de uso público y no se puede hacer uso de ellas como lo hizo la UNLP. El Rectorado debería reflexionar muy seriamente. Y más cuando la Organización Mundial de la Salud afirma que se necesitan cuarenta metros cuadrados de espacio verde por habitante, y La Plata tiene apenas 3,8”.
Según pudo saber Hoy, ante la actitud que viene asumiendo la conducción de la Universidad de hacer oídos sordos a los reclamos, distintas organizaciones están analizando recurrir a la Justicia, a fin de que se dicte una medida similar a la que ordenó frenar las obras en los estadios de Estudiantes y Gimnasia.
Arboles que se tiran
Horacio Beláustegui, titular de la ONG Biósfera, otra de las entidades que recurrió a la Justicia para defender el bosque platense, le dijo a Hoy que "indudablemente cada construcción (en referencia al planetario) que se hace en el bosque equivale a árboles que se tiran. En ese sentido estamos preocupados, nos da pena. Estamos intentando preservar lo que es un pulmón para la ciudad. Y hace rato que venimos pidiendo que se disminuyan de la mejor forma este tipo de construcciones"
EN FOCO
Defender un patrimonio de todos los ciudadanos
Resulta preocupante que la más alta autoridad de la Universidad de La Plata, como es su rector, decida seguir adelante con una obra que está dañando el principal espacio verde que tiene nuestra ciudad y que es patrimonio de todos los platenses. Y que, para colmo, es realizada por una empresa vinculada a su propia familia.
El rector fue elegido por la Asamblea Universitaria para conducir los destinos de una casa de altos estudios donde se forman, nada más y nada menos, profesionales e investigadores de diversas disciplinas, muchos de los cuales seguramente formarán parte de la clase dirigente que conducirá el país en las próximas décadas. Por ello, el titular de la Universidad tiene la obligación de predicar con el ejemplo y fomentar los valores positivos, que fueron los que en definitiva dieron nacimiento a esta institución hace más de cien años.
La UNLP tiene un presupuesto de casi mil millones de pesos gracias a los impuestos que pagan los ciudadanos, desde sectores con mayor poder adquisitivo hasta aquellas familias humildes que afrontan el 21% del IVA cada vez que compran un paquete de fideos. Por ello, la Universidad no puede ni debe ser una isla que actúe de espaldas a la sociedad y que dañe el espacio público. Por el contrario, tiene la obligación de devolver el esfuerzo que hace el conjunto de la ciudadanía para sostener la Universidad gratuita, impulsando iniciativas que apunten a mejorar la calidad de vida de la población, y cerrando la puerta a los negociados de vuelo gallináceo que quieren tejer algunos trasnochados.
Desde este diario, con sus 65 mil ejemplares, se seguirá haciendo una defensa irrestricta del Bosque platense, para evitar que se siga degradando.
Una sospecha
La concejal platense del ARI Susana Sánchez sospecha que la obra del Planetario estaría violando la normativa municipal vigente, especialmente la ordenanza 9.231, que en su artículo 360 establece: “Queda prohibida la realización de nuevas construcciones en la totalidad del predio del Paseo del Bosque. Las intervenciones a realizarse en las construcciones existentes deberán ser presentadas ante la Subsecretaría de Planeamiento y Desarrollo Urbano para su evaluación y/o aprobación, previo informe de la Dirección General del Paseo del Bosque”.
En los últimos años, la Universidad también ha realizado otras obras en la zona pegada al paseo, conocida como Bosque Este, donde se construyó una nueva sede para la Facultad de Periodismo: uno de los edificios se inauguró en el año 2007, y se estima que otro de similares características quedará concluido a fin de año. En esa zona también funcionan las facultades de Medicina, Ciencias Agrarias, Veterinarias y Ciencias Naturales.
Negocio en puerta: la construcción de la Facultad de Humanidades
Además de la firma Málaga, conducida por Daniel Papasodaro, en el llamado a licitación para la construcción de la nueva Facultad de Humanidades -que demandará $ 35 millones- en el predio de 122 y 50 (frente al Paseo del Bosque), también presentó oferta la firma Borok Construcciones, cuyo titular es Pablo Mindlin. Esta firma en el último tiempo ha levantado numerosos edificios en el casco urbano platense y también haría buenos negocios con el Estado: distintos trascendidos dan cuenta de que habría estado relacionada con el fuerte lobby que desembocó en la reforma del Código de Ordenamiento Urbano de La Plata, que se aprobó el año pasado en el Concejo Deliberante y que habilitó la construcción de edificios más altos en el casco urbano, situación que podría generar un colapso en la red de servicios -agua, luz, cloacas, gas, etc.- si no hay inversiones en grandes obras de infraestructura en el corto y mediano plazo.
La reforma del COU fue muy criticada por las autoridades de la Facultad de Arquitectura, durante la gestión del decano Néstor Bono. Pero con el recambio de autoridades, las quejas se amilanaron: el decano actual es Gustavo Azpiazu, quien fue rector de la UNLP durante seis años y tuvo a Fernando Tauber como su secretario general. Tanto Tauber como Azpiazu, ambos arquitectos, habrían tenido una postura favorable a la reforma del COU, pese a la oposición de los investigadores de su propia facultad, como así también del Colegio de Arquitectos.
La lista de oferentes que se presentaron en la licitación para construir la nueva Facultad de Humanidades la completan las firmas Comsa, ABL, INSA, Ingeniero David Bonaldi y María. Todas ellas, según pudo saber Hoy, tendrían muy pocas chances de quedarse con el negocio. En el edificio que dejará libre la Facultad de Humanidades, en 48 entre 6 y 7, la Presidencia de la Universidad tiene planeado destinarlo al dictado de cursos de posgrado (rentados), y a dependencias administrativas del Rectorado.

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