La familia se presentó con la representación del abogado Ricardo Chávez ante el juzgado de Instrucción Penal N° 1, para presentar pruebas y solicitar algunas medidas tendientes a avanzar en el proceso judicial.
Fuertes dolores de cabeza que venía sufriendo Christian Araya Palomino motivaron que concurriera junto a su madre en varias oportunidades hacia el hospital de Candelaria. No sólo no le diagnosticaron el edema cerebral que sufrió sino que ni siquiera le realizaron los estudios necesarios.
Ante la desesperación por la persistencia de la afección, la familia lo llevó a Quines, donde la atención fue similar.
Más tarde fue trasladado al Complejo Sanitario San Luis, pero los médicos de la capital no pudieron salvarle la vida al no poder realizarle la atención a tiempo.
Con respecto a la causa de los fuertes dolores, que fueron definidos como un tumor cerebral por los profesionales que lo atendieron, podría haber sido un golpe que sufrió en la cabeza en los días anteriores al deceso. Por eso, el representante legal de la familia pedirá una necropsia para establecerlo.
Además de la mala praxis, la denuncia abarca la posibilidad de que el menor haya sufrido algún episodio de discriminación por su origen.
“Por los dichos de mi cliente y de la forma que fueron tratados habría algunos hechos y dichos discriminatorios”, señaló el letrado.
El consulado de Bolivia ya tomó conocimiento del proceso e incluso Chávez indicó que periódicamente le envía informes sobre el avance de la causa.
Por otra parte, el abogado remarcó que el sistema público de salud en ambas localidades es muy cuestionado por los habitantes. "Notamos una queja generalizada de los vecinos sobre la prestación de salud; en general hay un malestar por la pésima prestación del servicio", indicó.
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