Avanza la cosecha de girasol mientras la soja se muestra como la apuesta fuerte del año agrícola

SAENZ PEÑA (Agencia) - La semana que culminó sin precipitaciones pluviales permitió a los productores que tienen girasol en sus campos avanzar con el proceso de cosecha, en la etapa final de la campaña de la oleaginosa que en el departamento Comandante Fernández cubrió veinticinco mil hectáreas y en la provincia del Chaco superó las doscientas mil.
La siembra escalonada, provocada por la irregularidad en el período de lluvias en las fechas recomendadas para la implantación, ha generado en consecuencia fechas diversas de trilla en toda la provincia. Cuando en la zona norte hace poco más de quince días se cosechaba la primicia de girasol, en lotes del área del domo central se observan cultivos que iniciaron el proceso de entrega y pronto recibirán la aplicación de secante para apurar la maduración y evitar los daños que pueden provocar las aves.

Con máquinas trabajando en la cosecha o en la aplicación de los productos necesarios en la etapa final de maduración, la oleaginosa volvió a ser protagonista en los campos chaqueños a pesar de la paloma, la tan temida plaga para la que hasta el momento no se encuentra un método de control efectivo.

Los rendimientos son dispares por la diferencia que existe entre unos y otros lotes. La primicia tuvo un rinde promedio de dos mil quinientos kilos por hectárea, pero no toda la trilla tendrá similar pesaje ya que “hay tablones que se resintieron y perdieron plantas por la falta de agua durante agosto y septiembre”, aclaran los profesionales de la agronomía que mientras cuentan los kilos de rendimiento en el girasol ya observan atentos en los campos la evolución del recién implantado grano estrella: la soja.

Final de año cosechando

Si las lluvias siguen siendo esquivas una semana más, los últimos días del año encontrarán a los chacareros en los campos cosechando la oleaginosa que “por suerte”, dicen los agricultores, hasta el momento no encuentra trabas en la comercialización como sucedió con el trigo o como pasa con el maíz.

Se estima que la cosecha recién está alcanzando la mitad de la superficie sembrada en la provincia, y cada distrito agrícola tiene similar situación con buena parte de las tierras aún ocupadas por la oleaginosa.

Aunque los fenómenos climáticos adversos no tuvieron impacto en el presente año agrícola en los cultivos de buena parte de la provincia, la cosecha de girasol que hasta ahora cuenta un promedio de dos toneladas de rinde por hectárea no es sinónimo de éxito para los productores.

Los agricultores explican que el índice mínimo que deben obtener en sus cosechas, “con tierra propia y sin pagar alquiler”, es de mil quinientos kilos por hectárea. Desde el departamento O’Higgins, el agricultor Ernesto Iván considera que “en la medida que la inflación siga creciendo y el tipo de cambio continúe estable, el camino nos llevará a una situación de quebranto”.

“El producto del trabajo en el campo, la cosecha, se cotiza en dólares, pero al cambio se lo devoró la inflación. Si seguimos con estos niveles inflacionarios y la moneda estadounidense continúa planchada nuestra situación empeorará cada día más”, remarca Iván.

Al contexto pesimista se suma el tema del valor de los fletes que aseguran los chacareros equivale actualmente al treinta por ciento del valor de la producción, con la tarifa pactada a principios de año y que pretende ser actualizada por los transportistas. Refuerzan la explicación señalando que “cuando se achican los números de la cotizaciones de la cosecha, el tema del flete se convierte en un problema muy importante”. “El costo de comercialización tomando como referencia el precio del flete actual sería del treinta por ciento del valor de nuestra producción cuando generalmente rondaba el veintidós por ciento”, coinciden en señalar desde la filial de Federación Agraria Argentina de La Tigra.

Soja en los campos

Mientras los que tienen girasol esperan la cosecha con un rendimiento que les permita cerrar bien los números y ruegan por unos días más sin lluvias, los que sembraron soja o están por hacerlo piden por la sucesión de precipitaciones pluviales que aseguren el éxito del cultivo estrella.

La soja va sumando hectáreas día a día en este diciembre y queda un tramo para cerrar la fecha recomendada de siembra, observándose en los campos de todos los departamentos agrícolas la apuesta que nuevamente se realiza por el siempre cuestionado grano. El Comandante Fernández sin dudas será uno de los distritos que aumentará la superficie de siembra con soja, ya que varias hectáreas que el año pasado tenían algodón en esta campaña evitarán al textil para dar paso al grano.

También en este cultivo, que muchos consideran de rentabilidad segura, el productor chaqueño advierte que si los rendimientos, en kilos por hectárea, no mejoran la economía para el agricultor que está alejado de los puertos de comercialización entrará en un área frágil. La explicación es la misma que para el girasol: costos de insumos que aumentan y el valor de la cosecha que se rige por un tipo de cambio que permanece estable y “que deja cada vez más liviano el bolsillo del agricultor”.

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