Padre e hijo son juzgados por el presunto delito de falso testimonio en el que habrían incurrido al involucrar a Juan Ymaz, en un violento ataque que sufrieron años atrás en la Península San Pedro, lugar en el que se produce una feroz disputa por tierras de un valor millonario, de la que el propio Ymaz dice ser ajeno.
En el marco del debate, ambos dijeron no estar seguros de la participación de Ymaz, aunque en la otra causa que derivó en su acusación y en la que declararon bajo juramento de ley, habían sido categóricos. Hoy darán alegatos.
El tribunal de la Cámara Primera del Crimen, con especial integración de los jueces Marcelo Barrutia, Gregor Joos y Juan Lagomarsino, comenzó ayer a ventilar los pormenores de un hecho que tiene por protagonistas a padre e hijo, acusados de haber declarado falsamente en contra de Juan Ymaz, quien resultó sobreseído en el marco de una causa por una presunta agresión, que incluyó torturas y privación ilegítima de la libertad.
Se trata de Joel Indalisio Contreras Bahamondes (49 años) y a su hijo Joel Maximiliano Contreras Velázquez (22), fueron acusados tras haber denunciado la violenta agresión de un grupo comando que los golpeó y mantuvo cautivos por horas. Ambos, habían declarado bajo juramento de ley en aquella causa y habían ubicado a Ymaz entre los integrantes del grupo que los mantuvo atados y los sometieron a diversas torturas. Sin embargo, en aquella causa Ymaz resultó sobreseído, tras el dictado inicial de una falta de mérito y derivando la causa en contra de los ahora imputados por severas inconsistencias en sus testimonios.
Los hechos investigados ocurrieron el 11 de noviembre de 2009, durante la mañana, en la península San Pedro. Allí se encontraban Rafael Boné, a quien la justicia había entregado en usucapión más de cien lotes, y los Contreras, padre e hijo, que se encargaban de realizar trabajos de desmonte y limpieza para Boné. Los tres denunciaron que fueron reducidos por un grupo de personas encapuchadas, con armas, y también fueron golpeados. En la denuncia, los Contreras involucraron a Ymaz en los hechos.
En la denuncia realizada después de la agresión sufrida y en la reconstrucción del hecho, llevada a cabo el 5 de mayo de 2010, los Contreras, padre e hijo, afirmaron que Ymaz participó de la agresión, lo que motivó que se lo detenga, se allane su domicilio y se lo traslade esposado a la comisaría. En ese momento Ymaz oficiaba de presidente del Consejo de Seguridad de Bariloche, lo que motivó su alejamiento del cargo ad-honorem, pese a ser respaldado por otros integrantes del mismo.
Boné, habita la zona desde hace más de cincuenta años y mediante juicios de usucapión, logró hacerse de valiosísimos terrenos, en los que se proyectaban diversas inversiones inmobiliarias de carácter millonario, en sociedad con el empresario bonaerense Jorge González Galé. La superficie de alrededor de 40 hectáreas, rodea la propiedad de Juan Ymaz, quien arribó al lugar alrededor del año 2006 junto a su familia, ocupando la propiedad que hasta entonces era exclusivamente destinada a vacacionar. Desde entonces se sucedieron los enfrentamientos, las denuncias y acusaciones cruzadas y una enemistad manifiesta que pudo observarse ayer en la sala de audiencias, mientras avanzaba el juicio contra los dos empelados de Boné.
Durante la audiencia declararon los dos acusados, Rafael Boné, Juan Ymaz, y un amigo de éste último, para que luego el tribunal dispusiera un cuarto intermedio hasta la mañana de hoy, momento en que las partes darán sus alegatos.

Comentá la nota