Avances y retrocesos de una guerra civil que no se detiene

Con la condena de la comunidad internacional, de quienes en alguna oportunidad fueran sus socios europeos, el líder libio, Muamar Kadafi, está cada vez más solo. Y concentrando el grueso de su atención al frente interno tras su frustrado intento de mediación a través de Portugal y Malta donde envió delegaciones especiales.
Un día después que Lisboa ratificara que el régimen “verde” está acabado, las autoridades maltesas rechazaron formalmente ayer el pedido de Trípoli para interceder en el conflicto. La suerte de Kadafi se juega, en estas horas, en los combates que se libran por cada metro de territorio.

“Recuperamos Ras Lanuf y las fuerzas de Kadafi dejaron la ciudad y se están replegando”, anunciaron ayer oficiales del improvisado ejército rebelde a los medios presentes en la ciudad de Brega, al este del enclave petrolero reconquistado. A diferencia de otros días, los corresponsales daban cuenta de una inusual calma en el puesto de bloqueo de los rebeldes opositores al régimen. Sólo 24 horas antes, aviones del gobierno habían bombardeado con el resultado de cinco heridos, tres de gravedad, entre los insurgentes. Ayer, todo eran risas y cantos.

Pero al oeste de Trípoli, hacia la margen occidental del país, el escenario era diferente. La refinería de Zawiya, a 40 kilómetros de la capital, retomó su actividad normal tras haber sido bloqueada por los combates. Así lo anunció ayer el mayor responsable del sector petrolero en Libia, Shukri Ghanem, director de la Compañía Nacional Libia para el petróleo.

Tras crudos combates, Zawiya está sólidamente bajo control del gobierno, constataron periodistas extranjeros que llegaron a la Plaza de los Mártires. Allí asoman las huellas de una dura batalla: un tanque convertido en símbolo de la insurrección donde duermen ahora los soldados y milicianos que pelean por Kadafi. Allí, los oficialistas cantan y entonan himnos en favor de Kadafi, mientras decenas de obreros trabajan en las primeras labores de reconstrucción y algunas excavadoras están en acción.

“Infeliz población de Benghazi: prepárense para ser felices porque el día de la liberación está llegando”, comunicó ayer el gobierno en Trípoli, aludiendo al principal bastión opositor, al Oriente del país. El mensaje llegó en forma de SMS en los celulares de todos los ciudadanos, anunciando también una pronta victoria de los kadafistas sobre la ciudad de Aidabiya. Entretanto, la televisión del estado pidió a la población en el este del país que no participe de la plegaria de los viernes.

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