Ayer, Diputados rescató un proyecto de 2010 y, con aval radical, le dio preferencia para el tratamiento con despacho de comisión.
Nadie podía prever el golpe. De pronto, la idea de crear un banco provincial empieza a rodar. A menos de 24 horas de que el flamante ministro de Agroindustria, Marcelo Costa, lanzara la iniciativa en su asunción, en Diputados se desempolvó un proyecto de Jorge Tanús de 2010 y, con el aval de oficialismo y oposición, le dieron preferencia para tratarlo con despacho de comisión.
Es más, el propio Tanús indica que su proyecto es un paso adelante de una ley impulsada por el ex gobernador Julio Cobos, por lo que parece haber un pleno consenso del radicalismo que ayer levantó las manos sin objeciones para aprobar la preferencia.
Costa, durante el acto de asunción, aseguraba: “Tenemos que trabajar por la recuperación del Banco de Mendoza”. Es más, Los Andes confirmaba que el propio gobernador Francisco Pérez había pedido al flamante ministro que iniciara esa tarea. La afirmación cayó como balde de agua fría.
Ni lerdo ni perezoso, Tanús rescató su viejo proyecto de ley. El 21 de octubre de 2010, este diario había publicado algunos detalles de esa iniciativa. En aquellos días Tanús decía que “sobre la base del proyecto de Cobos de 2006, propongo una fase 2, poniendo plazos para la constitución del estatuto, ampliando el espectro del financiamiento a los créditos hipotecarios para clase media y la participación en el capital accionario de sectores de la producción y el trabajo”.
Aquella propuesta de Tanús fue desestimada por el entonces gobernador Celso Jaque: “Por orgullo y con corazón de mendocino sería fantástico volver a tener un Banco de Mendoza, pero todo proyecto para que tenga éxito no debe olvidarse del pasado y nuestra historia no fue de las mejores. No estoy en contra pero todavía estamos tratando de cobrar créditos que no se pagaron. La cultura de aplazar pagos sigue existiendo. Esa cultura aún no se fue de Mendoza. El riesgo que se corre es el de matar una institución antes de que comience a caminar”, decía Jaque de la idea de un banco provincial.
Mucho antes, al momento de asumir, el entonces mandatario había dinamitado la propuesta de Cobos, que ya tenía una ley sancionada por la Legislatura, la 7.610, que fuera publicada en el Boletín Oficial el 8 de noviembre de 2006.
El proyecto de Cobos
El banco de Cobos era una entidad mixta, con 51% de capital accionario estatal intransferible, que tenía prohibido prestar plata al Estado provincial, a entes descentralizados, a empresas concesionarias de servicios públicos, así como tampoco a empresas de funcionarios nacionales o provinciales.
El 33% de las acciones serían ofertadas a entidades financieras en licitación pública y el 16% a empresas privadas no financieras.
Planteaba una modificación de los porcentajes accionarios destinados a la actividad privada. El 25% para entidades financieras y el 24% a empresas mendocinas no financieras, con especial énfasis en los sectores de la construcción e inmobiliarios, cámaras agropecuarias y de la industria y cooperativas. Además planteaba incluir entre los accionistas a empresas de servicios públicos, lo que implica una diferencia respecto del proyecto de Cobos.
En el caso de la inclusión de empresas inmobiliarias y de la construcción, la intencionalidad de Tanús era que el futuro banco provincial interviniera en la construcción de viviendas.
A media mañana de ayer, Tanús decía que “el objetivo es que Mendoza tenga su banco, que no dependa tanto de la ayuda de los bancos nacionales, principalmente el Nación” y que se transforme en el agente financiero del Estado, así como concentrar toda la actividad de empresas concesionarias de servicios públicos.
Luego lanzaba una frase política: “Ha sido una iniciativa que salió del radicalismo. Si ambos nos ponemos de acuerdo, ésta puede ser una solución que ayude a los mendocinos”.



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