Más de 700 mil autos no tienen donde estacionar

Más de 700 mil autos no tienen donde estacionar
Avanza la licitación para cobrar estacionamiento en media ciudad. De los casi tres millones de autos que circulan por día, unos 700.000 no tienen donde estacionar por el cierre de garajes y los 117 km que restaron las bicisendas. Por Néstor Rivas y Franco Spinetta.
La escena se repite y abarca prácticamente toda la ciudad, incluidos barrios que hasta hace poco se consideraban apacibles y residenciales. Cuadras saturadas de autos, poco o ningún espacio para estacionar, garajes con pre­cios astronómicos y el antipático cartelito “completo”. En sintonía, conductores rabiosos que giran y giran con las balizas centelleando mientras esperan que se abra un milagroso hueco. Una postal co­tidiana que colabora activamente al malhumor social.

En Buenos Aires ya hay un au­tomóvil cada dos personas, un índice similar a los países desa­rrollados. En los últimos años, el parque automotor radicado en la ciudad aumentó un 35% hasta al­canzar el millón y medio de vehí­culos. Sólo en 2013 se sumaron 163.556. Pero el espacio de esta­cionamiento también es disputa­do por el 1,3 millón de vehículos que cruza la avenida General Paz diariamente.

En paralelo al crecimiento del parque automotor, los espacios disponibles para dejar el auto re­corrieron el camino inverso por el cierre de numerosas playas de es­tacionamiento. Según el Ministerio de Desarrollo Urbano, existen sólo 1,2 millón de plazas disponibles para un enjambre automotor que durante un día laborable puede ro­zar los tres millones de autos.

En la calle hay 334 mil es­pacios que hoy se ven compro­metidos por la extensión de las ciclovías, que ya alcanzan 117 kiló­metros, sobre las cuales está pro­hibido estacionar. Es verdad que 117.463 garajes privados, ubica­dos generalmente en el subsue­lo de los edificios, absorben una gran parte de la demanda.

Pero los comerciales están en vías de extinción: según la Cáma­ra de Estacionamientos y Garajes, en los últimos 10 años cerraron 1.200 garajes y hoy quedan ape­nas 2.778. La explicación es sen­cilla: es más redituable vender un terreno apto para construir una torre que usarlo como cochera.

Cuando los conductores pier­den la paciencia y terminan es­tacionando en cualquier lado y mal, alimentan la voracidad de las grúas que pululan buscando in­fractores. Para recuperar su ve­hículo, el propietario tendrá que pagar $350. Y las cosas prometen complicarse cuando se implemen­te un sistema de estacionamiento medido en el 45 por ciento de las calles porteñas.

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