En 2012, sólo el 3,5% de los 0 km livianos que se vendieron funcionan con gasoil, combustible que se acerca cada vez más al precio de la nafta. Las exigencias ambientales, otra de las causas.
Así lo aseguraron los expertos de las automotrices, quienes señalaron como responsables de este fenómeno a las nuevas leyes ambientales, los impuestos y la reducción de la brecha entre el precio del gasoil respecto de la nafta.
Según estadísticas de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), en 2008 el 69% de los autos que se patentaron en la provincia fueron nafteros y el 31% gasoleros. En los años siguientes esta diferencia se fue consolidando y se redujo la participación de los vehículos diesel a 27,2% en 2009, a 23,3% en 2010 y a 20,5% en 2011.
No se ha dado a conocer aún la participación por combustible de las ventas de 0 km en Mendoza en el año 2012 pero los datos de Acara muestran que a nivel país el 86% de los vehículos (comerciales livianos) vendidos el año pasado fueron nafteros y 14% usan motores diesel. Si se toman en consideración sólo los autos, la participación en 2012 fue del 96,42% para la nafta y apenas 3,58% los gasoleros.
Si bien habrá que esperar a que termine el año para conocer los números de 2013, los expertos aseguran que esta temporada la tendencia se acentuará aún más. A contramano, la mayoría de las camionetas 4x4 son gasoleras.
Sobran los motivos
Son varias las razones que marcan la diferencia entre motores diesel y nafteros. Sergio Montanaro, gerente general y financiero de Yacopini Sud, señaló que "la caída de las ventas de diesel fue muy notoria a partir de los cambios en los sistemas de inyección, producto de la nueva legislación ambiental".
A lo que Montanaro hace referencia es a la Norma Euro 5, aprobada por el Parlamento Europeo el 22 de mayo de 2007 y a otra similar del año 2005. A través de tales reglamentaciones, se igualaron en toda la Unión Europea los requisitos técnicos para la fabricación de motores, en lo que respecta a emisiones contaminantes.
En Argentina, primero a través de la resolución 35/2009 y luego por la resolución 1.434/2011, se adoptaron las mismas normas que en el continente europeo.
"Como consecuencia de las modificaciones legales, se dejaron de producir autos de gama baja con motor diesel", explicó Montanaro.
Este tipo de motores, entonces, comenzó a limitarse únicamente a los vehículos de alta gama, explicando en parte la reducción de las ventas de diesel. Sin embargo, el gerente de Yacopini Sud advirtió que entre los modelos más caros, los diesel son los más vendidos.
Diferente fue la opinión de Carlos Segura, gerente general de Honda y Peugeot en Sur France, quien reconoció cambios a partir de la nueva reglamentación ambiental, pero explicó que en su caso se siguen vendiendo autos de consumo masivo con motores diesel. Mencionó como ejemplo al Peugeot 307 (3° en el ranking de ventas en el país).
Más allá de esta diferencia, Segura coincide en que cada vez se venden más vehículos nafteros que gasoleros. Para el experto, una de las principales causas que explica esta tendencia, es la diferencia de precio entre los motores diesel y los que funcionan a nafta.
Aproximadamente, se calcula una brecha de valor de 20% entre la versión naftera y la gasolera del mismo modelo. No solo los motores son más costosos, sino que, además, hay una diferencia impositiva del 10% desfavorable a los diesel.
Por su parte, Franco Sacchi, gerente de ventas de Ford en Mario Goldstein, opinó que las ventas de vehículos diesel tiende a desaparecer, con excepción de las pick ups.
"Se venden muchas 4x4 con motores diesel, pero para los autos casi no se encuentran compradores", indicó.
La suba del gasoil
Siempre ha existido la diferencia de precio entre los vehículos diesel (más caros por la complejidad de su mecánica) y los nafteros pero el menor consumo de los primeros y el precio favorable del gasoil, hacían más conveniente su compra.
Hoy sigue habiendo diferencia a favor en el precio del litro de combustible diesel contra el litro de nafta súper pero estas distancias son mucho menores.
En setiembre de 2011, el gasoil más accesible de Mendoza era 18,67% más barato que la nafta súper más económica, ambos vendidos en YPF. El litro del primero llegaba al consumidor a $ 4,07 y el segundo a $ 4,83.
En 2012 la brecha entre ambos destilados se redujo a 15,12% y en setiembre de este año la diferencia es de solo el 10,5%. Cuesta $ 6,79 el litro de diesel y $ 7,49 el litro de nafta súper.
"Aún se justifica la ventaja del diesel por el bajo consumo de este tipo de vehículos, en especial para aquellas personas que viven alejadas de la ciudad o viajan con frecuencia", comentó Carlos Segura.
Franco Sacchi coincidió en que quienes viajan largas distancias todavía pueden preferir un gasolero pero recordó que la modernización de los sistemas de inyección obliga a los motores a funcionar con diesel euro, destilado cuyo precio es un 7,34% más caro que la nafta súper, en el caso de YPF.
"Antes, quienes adquirían un auto con motor diesel gastaban la mitad en combustible que un naftero. Hoy esa ventaja ya no existe y el beneficio se reduce únicamente a la mejor autonomía de los gasoleros, que se traduce en un consumo más bajo", concluyó el gerente de Goldstein.
Los vehículos nafteros, en tanto, permiten la posibilidad de colocar GNC, un combustible mucho más barato. Esta opción es muy utilizada por taxis y remises que, hasta hace unos años, se caracterizaban por el ronroneo de los motores gasoleros, algo que hoy casi no se oye.
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