Otro de los temas que concitaba la atención en el tratamiento de los temas en el Concejo Deliberante Capitalino fue el pedido realizado por los propietarios de la Clínica Mayo a que se autoricen excepciones al Código de Planeamiento Urbano (CPU) para la autorización de obras realizadas en el establecimiento.
El miembro informante de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, el oficialista Oscar Cano justificó el dictamen en mayoría solicitando la autorización realizada desde el centro médico aduciendo que "tiene el mismo tratamiento que se le dio a lo solicitado oportunamente por la obra social del personal de la Universidad Nacional de Tucumán (APUNT) o por el Sanatorio Rivadavia", agregando que "lo que las autoridades de la clínica requieren es para habilitar el sector para la instalación de una Unidad de Terapia Rápida (UTR) que redundará en beneficio de los muchos beneficiarios de obras sociales, como los del gremio al que represento, OSECAC, quienes podrán contar con una mejor y rápida atención", justificó.
A su turno el radical José Luis Avignone adelantando su voto en contra, sostuvo que "la iniciativa, que había ingresado como pedido por partes de las autoridades del sanatorio el martes a la mañana ya estaba siendo tratado por el pleno del cuerpo sin que pasara por los asesores del Concejo", requiriendo que la iniciativa volviera para su tratamiento de las comisiones. Por su parte Sandra Manzone (CC) destacó que "advertimos gruesas falencias en los proyectos de la obra y es escandaloso el tratamiento de esta iniciativa", al tiempo que sostuvo que "nos estamos transformando en vampiros urbanos, que le estamos sacando hasta la última gota de sangre a nuestra ciudad".
El macrista Roberto Ávila manifestó su desacuerdo en el "tratamiento exprés" del proyecto, pidiendo una mayor "información" por parte de la Comisión, al tiempo que planteo la necesidad de trabajar en un proyecto que reforme el Código de Planeamiento Urbano


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