Autoconvocados vuelven a las medidas de fuerza

Hoy realizarán un paro y protesta en el Hospital Padilla para expresar su disgusto con el traslado compulsivo de una farmacéutica. Aseguran que no se afectarán servicios esenciales.
Los autoconvocados de la salud nuevamente están en pie de guerra, aunque con una salvedad, a pesar de que no lo dicen públicamente, aparecieron un par de posiciones en el sólido bloque que supieron armar durante 2009 y pusieron en aprietos al Gobierno Provincial.

En la noche del martes, realizaron una nueva marcha hacia la plaza Independencia con una convocatoria destacable. Ahora, anunciaron que hoy viernes realizarán la primera medida fuerza, que consistirá en un paro y protesta de los autoconvocados del Hospital Padilla, molestos con el traslado de la farmacéutica, Sonia Saavedra, quien a su vez es delegada de los autoconvocados en el Servicio de Farmacias de ese nosocomio.

"Nosotros interpretamos que se trata de una persecución directa al trabajador, porque el traslado a otra área del Siprosa se decide de forma arbitraria a una activa militante en defensa de los trabajadores", señaló el delegado de los autoconvocados en el Padilla, Jorge Ramacciotti, quien cumple funciones como jefe interino de Terapia Intensiva.

Por ello, Ramacciotti aseguró que los médicos y trabajadores del Padilla harán sentir su malestar con un paro de 24 horas y a partir de las 9.30, con un corte en la calle Alberdi al 500.

"La medida de fuerza no afectará las atenciones de urgencia, las cirugías programadas ni los consultorios externos con pacientes que tengan turno", aclaró el profesional.

Este conflicto se desata luego del fuerte malestar que generó la polémica Resolución Nº 06 que derivó en la primera marcha de las antorchas que se realizó el martes pasado en Plaza Independencia.

La resolución firmada por el ministro Pablo Yedlin establece sanciones en caso de que se interrumpa o perjudique el servicio de salud por medidas de fuerza. Después, los autoconvocados denunciaron que el Siprosa inició controles intimidatorios en el hospital del Niño Jesús. "Queremos trabajar pero no nos dejan trabajar tranquilos", se quejó Ramacciotti.

Los controles de presentismo que se implementan desde el Siprosa también generan molestias, no porque los autoconvocados entiendan que no deben ser sometidos a las generales de la ley, sino por la falta de sentido común y conocimiento del personal encargado de los controles. "No puede ser que exijan la presencia de un cirujano para firmar una planilla a determinada hora, cuando se encuentra operando dentro de un quirófano", destacó un profesional que, como muchos, prefiere hablar desde el anonimato para evitar "represalias".

En voz baja, también muchos consultados comentan que en el Movimiento de Autoconvocados aparicieron dos posturas, una más dura y politizada que está encarnada principalmente por los autoconvocados del Obarrio, Maternidad y Hospital Avellaneda, y otra de naturaleza plenamente reinvindicativa hacia profesionales, técnicos y empleados, con menos críticas hacia las autoridades.

"Algunos plantean ir por todo, lo que implica hasta la cabeza del ministro Yedlin. Podemos estar, o no, de acuerdo con la gestión de Yedlin, pero en esta instancia lo más conveniente sería enfocarnos en que se cumpla lo pactado y seguir las negociaciones salariales", afirma un médico que como muchos trata de expresarse desde "las sombras" para no quedar expuesto y ser objeto de sanciones.

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