Los disidentes de la sanidad realizarán un corte simbólico en la ruta 307 donde entregarán panfletos informativos a los automovilistas en los que expresarán las causas que motivan el conflicto que lleva más de tres años sin solución. Se cuestiona la capacidad de gestión de las autoridades. Nuevas manifestaciones para la próxima semana.
De este modo, durante la jornada de hoy, en que se conmemora el Jueves Santo, los galenos combativos se trasladarán a los valles, lugar donde concretarán un corte simbólico (de 10.00 a 18.00) con el objeto de informar a los automovilistas que se trasladen al lugar para iniciar las minivacaciones del fin de semana largo, sobre la situación que atraviesan y que motiva el descontento con la administración alperovista.
Es dable señalar que el grupo de médicos apostados en la ruta 307 a la altura del kilómetro 12 no tiene previsto impedir en su totalidad la circulación de los vehículos, sino más bien solicitan la solidaridad de los automovilistas para que disminuyan su velocidad y acepten los panfletos que entregarán en la ocasión.
"Nuestro fin es conservar y alimentar el contacto estimulante que mantenemos con la comunidad. No tenemos nada qué esconder y por eso nos encontramos imbuidos en estas manifestaciones en la que recibimos el aliento de la gente", señaló Adriana Bueno, secretaria adjunta del SITAS (núcleo gremial que conjuga a esta rama de médicos).
Responsabilidades ajenas
Al ser consultada sobre la razón que propició esta nueva metodología de protesta, la profesional del sur provincial indicó que resulta de suma importancia visibilizar aún más la conflictiva situación en la que se encuentran inmersos. "Debemos bregar por sacar este tema que ya lleva tres años de disputa, no debe quedar dormido (el problema) porque de lo contrario explota como una olla a presión", expresó, al tiempo de ejemplificar con los casos de la sanidad tucumana como la "rebelión" policial desatada semanas atrás.
Asimismo, Bueno alentó a los demás empleados públicos a velar por sus derechos laborales y exigir un nuevo tratamiento en las paritarias que fueron cerradas por el Ejecutivo de modo tal de conseguir mayores reivindicaciones.
"Todo lo que nosotros hacemos debe servir de impulso para que otros sectores se animen y enfrenten a sus respectivos gremios que ya han perdido credibilidad y confianza, principalmente por el nivel dirigencial con el que cuentan", adujo, en clara referencia a ATSA, cuyo secretario general, Reneé Ramírez, es sumamente cuestionado por los Autoconvocados.
Pese a que desde el SIPROSA se dio marcha atrás con las sanciones que iban a aplicarse a los médicos Carim Asus y Jesús Amenábar quienes habrían incurrido en una "falta grave" que merecía el inicio de los sumarios respectivos, Bueno no se limitó en objeciones para con la metodología dispuesta en un primer momento por las autoridades y precisó que "estamos ante la presencia de una acusación improvisada con errores de forma y fondo. Ello demuestra la impotencia del Gobierno que no entendió que la única solución es sentarse a hablar".
A su vez, el accionar llevado a cabo por el funcionariado alperovista en contra de los galenos fue severamente objetado por Bueno y calificó que las medidas son efectuadas por "gente inexperta que no sabe conducir una situación de crisis. Deben dejar de jugar a quién aprieta a quién".
Entre una de las causales que esgrimieron desde el SIPROSA para iniciar las sanciones, se mencionó a la suspensión en el reparto de leche en los CAPS como así también cancelar el programa de vacunación. En relación al primer tópico, la profesional fue contundente: "Me pregunto por qué el personal de la salud tiene que repartir leche. En qué manual dice que nos tenemos que hacer cargo".
Bueno aprovechó tal divergencia para cargar sobre la gestión local donde más le afecta, la cuestión social: "Nos delegan esa responsabilidad porque no confían en su propio Ministerio de Desarrollo Social. Esto demuestra que tenemos que repartir leche porque hay chicos desnutridos que son producto de padres sin trabajo que no pueden alimentarlos. Cae de maduro que la responsabilidad recae en los gobernantes, no en nosotros".
Por su parte, Carim Asus confirmó que el Centro de Salud (nosocomio en el que se desempeña) mantendrá sus puertas cerradas por tiempo indeterminado como forma de réplica ante la amenaza de sanción hacia su persona.
"Todo estuvo orquestado para asustar, persuadir y amedrentar a los médicos que aún se encuentran indecisos y no se animan a reclamar por sus derechos", señaló Asus.
Caravanas y antorchas
Una de las cuestiones resaltadas por el facultativo se basó en que durante los últimos tres días ya se han desafiliado cien médicos a ATSA, número que se adiciona a los 30 casos suscitados durante fines de la semana pasada. "Esto es producto de mantener a gremios tradicionalistas que arreglan con la primer propuesta que se les acerca. Ellos son los responsables por la precariedad laboral que carcome a los trabajadores".
Cabe recordar que los Autoconvocados, a diferencia de ATSA, SAME y SUMAR, no suscribieron el acta acuerdo con el Gobierno en la que se estableció un aumento escalonado en tres partes por lo que la base de cálculo hasta noviembre llegará a 570 puntos (se encontraba en 350). Además se dispuso que ningún agente sanitario ganará menos de 2.250 pesos.
Otra de las formas de protesta a realizar por los médicos y confirmada por el propio Asús es la concreción de una caravana el día martes a la mañana que se dispondrá desde dos frentes, un grupo partirá desde el Centro de Salud, mientras que desde el sur capitalino lo harán los profesionales que movilizarán desde el Hospital de Niños y el Padilla. Así también, sigue en pie la segunda marcha de las antorchas edición 2011 a realizarse el viernes 29 de abril a las 20.00 en plaza Independencia.
Comentá la nota