El sector disidente de la sanidad comienza una nueva semana de protestas en los principales hospitales de la provincia, con el plus de la amenaza de intensificar la protesta. El próximo viernes se realizará la primera “marcha de antorchas” de este año.
Por considerarlo insuficiente, desde SITAS rechazan el convenio salarial firmado el pasado 18 de marzo entre el PE y la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), el Sindicato Unico de Médicos Argentinos (Sumar) y la Asociación de Médicos Empleados (AME).
La referente de SITAS Estela Di Cola, confirmó ayer a EL SIGLO que a las 13.00 de este lunes, se realizará una asamblea interhospitalaria en el hospital del Niño Jesús, donde se decidirá la continuidad del plan de lucha, que ingresa en su tercera semana.
Al mismo tiempo, adelantó que en el hospital Padilla el miércoles se realizará un paro, sin concurrencia a los lugares de trabajo, como mandato de la última asamblea realizada la semana pasada. En tanto, según confirmó Di Cola, el viernes, se llevará a cabo la primera "marcha de antorchas" de este año, a partir de las 20.00, en la plaza Independencia.
"Estamos buscando otra forma de negociación, para que desde el Gobierno se den cuenta que no nos conforma el acuerdo celebrado con los otros gremios. El Gobernador (José Alperovich) y el Ministro de Salud (Pablo Yedlin) pueden decir lo que quieran, pero nosotros seguiremos hasta ser escuchados, por más que insistan en que las paritarias están cerradas", advirtió la profesional.
Según consideró la vocera de SITAS "lo que pasó con la policía, inclusive con otros gremios, es un antecedente para negociar una mejora".
Finalmente, dijo que no se descarta que en esta nueva asamblea se determinen lineamientos de protestas más severos a los que se implementan en la actualidad, donde solamente se atienden urgencias, emergencias e internaciones.
Por su parte, Carim Asus, delegado del hospital Centro de salud, dijo que "el quite de colaboración de los hospitales del interior, al igual el Avellaneda, son importantes, sumados a las medidas de fuerza en los CAPS, en donde seguramente se estudiará la propuesta de profundizar esas medidas para el resto de los días, sin descartar la instalación de carpas en otros hospitales de la provincia".
Mientras tanto, desde el Gobierno provincial, tanto Alperovich como Yedlin, salieron por diferentes medios a recalcar el cierre de las paritarias de la sanidad.
Según el documento refrendado por los otros gremios del sector, se acordó elevar la base de cálculo gradualmente de los actuales 350 a 460 pesos con los haberes de marzo y a 515 pesos a partir de julio. Además, se blanquearían cinco ítems, entre remunerativos y no remunerativos. Desde octubre, el piso salarial de las categorías más bajas será de 2.250 pesos de bolsillo.


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