Asegura que en prevención, el problema no sólo es local, sino nacional. Mirando las estadísticas municipales, le preocupa el fácil acceso de los adolescentes al alcohol.
El domingo 24 de noviembre, este Diario publicó los resultados del tercer relevamiento socio-educativo 2013, realizado por la Unidad Coordinadora de Indicadores Locales de la Municipalidad, que se aplica luego en "el trabajo de prevención y asistencia, partiendo de conocer el estado de situación real", según palabras del secretario de Salud, Ramiro Borzi. De esa encuesta surge que "de 10 mil jóvenes que van a la escuela, 900 consumen y 1.900 probaron alguna vez algún tipo de droga. En cuanto al alcohol, 8 de cada 100 de estos mismos jóvenes lo consumen diariamente, mientras que un 46% bebe ocasionalmente y el 46% restante no toma bebidas alcohólicas. El acceso a las drogas (la primera es la marihuana) y el alcohol se da en edades cada vez más tempranas, aunque el consumo no haya crecido exponencialmente desde hace dos años".
Respecto precisamente de si las tareas de prevención y asistencia que puedan desarrollarse desde el Estado municipal alcanzan para hacer frente a los niveles de consumo de drogas y alcohol detectados a nivel local, la Dra. Lestelle dijo que "es un paso muy importante tener un diagnóstico de situación sobre qué pasa en los jóvenes en edad escolar, que son sin dudas la población más vulnerable. Desde lo asistencial, tal como lo plantea el licenciado Borzi, pareciesen estar los mecanismos correctos".
Al respecto, a fines de mayo de este año Lestelle había sido muy crítica respecto de la falta de diagnóstico y de planificación estratégica para el abordaje de cuestiones de adicción en el marco del sistema sanitario municipal. Tras señalar que la problemática no estaba planteada como una política de prevención primaria, había instando a "planificar qué hacer y dejar de tocar de oído. Romper el estigma de que puede opinar cualquiera. La adicción es la enfermedad instaurada. Porque cuando pensamos que todos podemos opinar en función de las adicciones estamos estigmatizando a como si esto fuera algo de elección social y es una enfermedad que, como todas, tiene un costado social y sociocultural. Hay que tener en claro esto. Estamos hablando de una enfermedad y de las enfermedades tienen que opinar los que saben de enfermedades".
Ahora, se mostró preocupada por el acceso de los menores al alcohol. "El otro tema preocupante, en función de las estadísticas actuales, fundamentalmente con el tema del alcohol, es el fácil acceso que tienen los menores al mismo", analizó, al tiempo que mostró su convencimiento de que "debieran ser más activos los mecanismos de control en el expendio de alcohol, no sólo en comercios sino en boliches que venden alcohol a menores".
¿Qué le pasa a un adolescente que consume droga? "La temática es sin duda compleja, y afecta a la salud. No sólo por la posibilidad de existencia de una enfermedad adictiva, sino por las conductas de riesgo que tienen los jóvenes, así sea la primera vez que consumen. Los accidentes, las peleas callejeras, las relaciones sexuales sin preservativo, son morbilidades asociadas a esas conductas de riesgo", indicó la profesional.
A la hora de analizar el rol paterno, indicó que "es importante que si los padres ven señales de alarma de consumo en sus hijos, no duden en consultar rápidamente a los lugares de los que dispone el Municipio, el Hospital, el CPA o al médico de cabecera. Las alteraciones en el rendimiento escolar, el cambio de grupo de amigos, los cambios de conducta deben alertar a los papás".
Drogas sintéticas
Después, al requerírsele su opinión sobre los datos ofrecidos por el CPA en una nota aparecida en nuestra edición de ayer, que ubica a la cocaína al tope de las sustancias que se consumen, con un 48%, discriminó que, mientras unos son números obtenidos a nivel adolescente, el organismo provincial "no baja estadísticas de jóvenes".
Porque , indicó, "no sólo los adolescentes consumen droga. La encuesta (municipal) sirve para saber qué está pasando en la población estudiantil (pero) no sabe qué está pasando entre los adultos jóvenes". Es que, estadísticamente hablando y de acuerdo con indicadores del Observatorio Nacional de Drogas, indicó Lestelle, "los que más consumen no son los adolescentes: los picos de consumo se dan en adultos de entre 25 y 30 años".
Según esos mismos indicadores, en primer lugar siempre aparece el alcohol, seguido de la marihuana y la cocaína. "Y en los últimos años se han incrementado todo lo que son las drogas sintéticas, las pastillas (como las requisadas en el operativo que, hace pocos días, descubrió una red de narcotráfico en el barrio porteño de Belgrano), que es lo que está pasando en el mundo. Si hasta existe la marihuana sintética".
En Olavarría, que "tal como se plantea en la nota no es una isla, y si bien por ahora el problema más encontrado es el abuso de alcohol, son significativas las cifras incrementadas respecto a otros años de consumo de drogas ilegales, y si hay cocaína, posiblemente haya (también) paco o pasta base", cerró la profesional.
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