El pueblo del este cordobés recibe una enorme masa hídrica desde los campos. Avanza el trámite para declarar la emergencia agropecuaria para miles de hectáreas rurales.
Ayer, mientras varias localidades complicadas por las lluvias ya percibían un mayor alivio, otras se veían asediadas por el agua, aunque en los dos últimos días no haya llovido.
El Fortín, pequeño pueblo muy cercano al límite con la provincia de Santa Fe, está rodeado desde el jueves por la llegada de una enorme masa hídrica que derivó desde la zona de Las Varillas y Las Varas.
Antonio Vignolo, intendente de la localidad, señaló a este diario que la situación “es crítica” y que un alto porcentaje del pueblo está inundado. “Casi el 50 por ciento de las viviendas del sector sur tienen agua y hay calles anegadas en la parte norte que nunca tuvieron ese problema”, afirmó. Ayer, daba la impresión de que empezaba a bajar el caudal.
Ayer había 90 personas evacuadas en un club y varias familias autoevacuadas en casas de otros vecinos.
El Gobierno provincial anunció ayer el envío de un camión con alimentos, frazadas y colchones para los damnificados. Se aguarda que se sume maquinaria que ayude a derivar las aguas y reparar daños.
Varios establecimientos rurales están bajo agua en esa zona, como en otras miles de hectáreas del departamento San Justo.
Ucacha y Bengolea
Entre las varias regiones complicadas por el agua, también se mantienen los anegamientos en la zona de Ucacha, Bengolea y Chazón, en el departamento Juárez Celman, del centro–sur provincial.
La situación en esa zona rural es crítica desde hace días, y ahora el agua complica las áreas urbanas de esas poblaciones. Varios caminos rurales llevan días sin poder ser transitados.
Autoridades de esos municipios y productores mantuvieron un concurrido encuentro con funcionarios provinciales, donde se debatieron alternativas para salir de esta emergencia.
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