Aumentos de precios y falta de productos en la Región

Aumentos de precios y falta de productos en la Región
A partir del anuncio del Gobierno para que particulares puedan comprar dólares, una situación extraña se vivió en comercios de la Región. Es que muchos productos, por ejemplo en corralones, no eran vendidos porque “no hay precios”, lo mismo se dio en cadenas de venta de electrodomésticos. ADDUC asegura que son "movimientos especulativos".

Se registraron grandes aumentos de precios de bienes y servicios en los últimos días; si bien, oficialmente no hubo explicaciones vinculadas al dólar, los justificativos dejan algunas dudas. Comprar un teléfono celular, por ejemplo, fue imposible este fin de semana y aquellos que pudieron hacerlo, pagaron el producto mucho más caro que el viernes.

El Gobierno permitió a partir del lunes que personas físicas con sueldos mayores a 7.200 pesos compraran dólares para tenencia y ahorro. Esto no debería haber afectado el mercado, pero una vez más queda demostrado que en la Argentina, algunos sectores, piensan en dólares y no en pesos.

Hubo grandes aumentos de “un día para otro” y la frase “no hay en stock” se multiplicó en los locales de venta de electrodomésticos y productos para el hogar. Algunos empleados aclararon que era por el “precio del dólar” y otros simplemente se limitaron a reproducir la frase. Garbarino fue una de esas cadenas en las que “no había precio”.

En la cadena Musimundo si se vendían productos, pero con precios mucho más caros. Una consola Play Station 3 Sony salía el sábado 5.398 pesos, unos 1000 pesos más que el viernes, por ejemplo, y este aumento se traspasó a muchos productos de electrónica.

Horacio Salgueiro, pro secretario de la cámara de Comercio de Almirante Brown defendió a los comerciantes, principalmente los de pequeños establecimientos, al sostener que “no saben si van a poder reponer lo que venden porque por supuesto que el aumento viene de arriba”, y agregó: “Las empresas son las que no están dando precios en este momento”.

También opinó sobre los productos de fabricación local: “En eso hay bastante confusión, la mayoría de los artículos, aún siendo nacionales, algo llevan importado”, señaló. Como ejemplo, puso a la producción de aceite comestible, que -según aseguró- depende de elementos importados para la refinación y el filtrado. “Es muy difícil encontrar algo que sea 100 por ciento nacional y que no haya nada importado que influya”, consideró.

Por otra parte, Osvaldo Bassano, presidente de la Asociación de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC) aseguró que el remarcado o la falta de precios se trata simplemente de “un movimiento especulativo” por parte de las empresas.

Además, remarcó que muchos de los productos que se vieron implicados en este proceso forman parte del acuerdo de precios que estableció el gobierno nacional, por lo que consideró: “En este caso tienen que ser sancionados, no sólo el hipermercado o supermercado que haya firmado el acuerdo, sino también los empresarios, productores y transportistas que también están metidos en el acuerdo”.

“No hay razón para que los productos tengan subas de ningún tipo ni especie, mucho menos en alimentos”, insistió el titular de la ADDUC.

Pese a las críticas contra las grandes cadenas de supermercados, bajó la intensidad de su reclamo al tocar el tema de los comercios chicos, dado que “un almacenero de barrio o un autoservicio generalmente no tiene espaldas”, y se vería más afectado que una cadena. “Habría que estudiar muy seriamente si no se les debe aplicar la ley de abastecimiento (a las grandes cadenas), porque no existe ninguna razón, ni financiera ni económica para que no entreguen productos que ya han sido fabricados, que ya tienen cadenas de costos”, instó.

Es por esto que llamó a los consumidores a “no ir más a los hipermercados, en tanto no se pongan de acuerdo en los precios que colocan”. “Evidentemente estamos siendo objeto de un golpe financiero de grupos económicos muy concentrados”, analizó.

Ahora bien, hay casos más llamativos como el aumento del remis. “Aumentó la nafta, aumentó todo, por eso subimos”, se justificó un chofer de Buenos Vecinos, agencia de remises de Turdera. En ese caso, el aumento fue de casi el 25 por ciento; ya que un viaje que salía 45 pesos el viernes pasó a costar 56 el martes.

Vale aclarar que el mencionado aumento del combustible se había dado a fines de diciembre y no cercana a la fecha del aumento; lo que sí pasó en la víspera fue la habilitación para que trabajadores compren dólares para atesoramiento.

A pesar que el Gobierno realiza monitoreos para evitar subas injustificadas, como advirtió el lunes el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, los precios suben y los usuarios y clientes son los afectados por este “pensar en dólares”. Empresarios, supermercadistas y otros sectores se comprometieron a no ejecutar subas desmedidas y mantener los precios, pero en los comercios la realidad es otra.

Bassano propuso a aquellos vecinos que noten faltantes en productos del acuerdo de precios a que lo denuncien. Esto se puede realizar en la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, Secretaría de Comercio o en la Oficina Municipal de Información al Consumidor de la localidad que corresponda.

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