Las considerables subas en productos de primera necesidad dejaron en evidencia que el polémico acuerdo de precios impulsado por el gobierno nacional es un rotundo fracaso
Entre los productos que mostraron un sensible incremento en sus valores se encuentran el Zapallo por kilo (6,06%); la cebolla por kilo (5,36%); el pan común por kilo (4,62%); la manteca por 200 gramos (3,28%) y el café por cuarto de kilo (3,06%). Asimismo, hay alimentos cuyo precio se torna ya prácticamente inaccesible, como el queso Port Salut por kilo -que está entre los sesenta y setenta pesos, apróximadamente-; la banana por kilo -que se estancó en los diez pesos- y la acelga -que varía entre los seis y ocho pesos por kilo-.
La carne también acusó las subas y, en este sentido, no fueron pocos los cortes que registraron elevados porcentajes en sus precios: en el caso del kilo de falda, que en algunos casos roza los $ 26, el aumento fue del 2,03%; el kilo de bola de lomo, que supera los cuarenta pesos, creció un 1,60% y la paleta, que cotiza entre los $ 30 y $ 35, ascendió un 1,52%.
Todos estos guarismos vuelven a ratificar lo que este diario viene advirtiendo en sus ediciones pasadas sobre el fracaso absoluto del acuerdo de precios impulsado a principios de este mes por el Gobierno. Un plan que demuestra, a fin de cuentas, que los K prefieren poner soluciones provisorias en vez de aplicar medidas certeras. Mientras tanto, los que pagan el precio de esta pésima política económica son las familias argentinas, que hacen malabares para poder llegar a fin de mes con el pan en la mesa.
“Es muy difícil cumplir con los acuerdos de precios. Y realmente que hayan aumentado los productos no me sorprende. Porque el hecho de llegar a un acuerdo de precios con el último eslabón de la cadena de comercialización sin tener en cuenta que el sector productor primario -del campo, de intermediarios y mayoristas- pueda llegar a tener un movimiento, lógicamente que no se va a poder cumplir”, dijo a Hoy la Presidenta del Centro de Educación al Consumidor (CEC), Susana Andrada.
Según Andrada, “un parche sería si realmente se hubieran sentado en un mesa todos los actores sociales, desde el productor del campo hasta el consumidor, y acuerdan que ninguno va a mover los precios de los alimentos. Ahí sí podría decir que se cumplió. ¿Pero para qué se va a acordar con los supermercados cuando hay mayoristas o fabricantes que aumentan?".
Otros problemas que pegan en el bolsillo
La insostenible inflación que azota al país genera todo tipo de dolores de cabeza. Y en la cruzada de las familias por llenar las canastas y los changos, la dispersión de precios obliga a recorrer más de un comercio, perdiendo tiempo y dinero.
En la provincia de Buenos Aires, la situación ya llegó a límites insospechados: el kilo de pan más barato -uno de los tantos productos que mostró un incremento notable en las últimas semanas- puede llegar a costar entre $6 y $15. Del mismo modo, el precio del paquete de yerba varía entre los $9 y $20 pesos y los fideos guiseros van desde los $4 hasta los $8, de acuerdo al local.
Mientras tanto, en algunas tiendas ya se empieza a notar la falta de variedad en productos como el aceite y sus derivados, un triste escenario que podría empezar a ser habitual en los próximos meses.
Definen en marzo si se frena la comercialización de la soja
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, aseguró ayer que, “a mediados o fines de marzo”, la Mesa de Enlace va a definir si frena la comercialización de soja de la campaña de abril y remarcó que “la decisión de vender o no la cosecha es siempre del productor” y no del gobierno nacional.
Luego de la asamblea de productores realizada el pasado viernes en la localidad bonaerense de Pehuajó, Etchevehere señaló que “el cese de comercialización es un pedido de los productores” y sostuvo que en las próximas asambleas que se van a realizar en otras regiones ”van a ver si se mantiene la misma tendencia en el reclamo”.
Etchevehere manifestó además que la intención de la Mesa de Enlace, con este tipo de anuncios como el posible corte de venta de la soja, es llamar la atención del Gobierno porque “está causando daños en la producción”.
Asimismo, expresó que “la gente está enojada por la falta de respuestas del Esta-do a todas las necesidades del campo y principalmente porque no se revierte la falta de competitividad”.

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