El aumento de los servicios, tasas e impuestos impacta fuertemente en las economías familiares

El sucesivo incremento del costo de las boletas que llegan a cada hogar desataron el malestar de varias familias uruguayenses que ven afectadas sus economías hogareñas. Las subas, que van más rápido que los aumentos salariales, se suman mes a mes y ya superan el 150%.
El año 2011 culminó con el anuncio del inminente aumento del servicio de energía eléctrica, que finalmente fue del 15%. Asociado al intenso calor que caracterizó a este verano y el uso de artefactos eléctricos que ello genera, los usuarios recibieron boletas con cifras importantes a poco de iniciado el 2012. Paralelamente, la amenaza de la quita de los subsidios nacionales a la energía amenazan aún más las cuentas hogareñas.

Pocas semanas más tarde llegó el incremento del Impuesto Inmobiliario Urbano, que alcanzó subas de entre el 25 y el 40% según la propiedad. Otra vez, mientras las subas salariales se demoran y se achican los porcentajes que ofrecen gobiernos y empresas, las familias comienzan a recortar el número de productos que cargan en el carrito del supermercado.

Las subas del Municipio

En el ámbito municipal, las subas llegaron apenas iniciado el año con el fuerte aumento de la Tasa de Obras Sanitarias que alcanzó incrementos del orden del 500 %. La suba de la boleta de Agua vino de la mano con el cambio de la frecuencia de cobro, que dejó de ser bimestral para cobrarse mensualmente. De este modo, usuarios que pagaban unos $30 cada dos meses, pasaron a pagar entre $120 y $150 si se suman dos de las boletas que ahora llegan mensualmente.

Más allá del debate que despierta la relación entre el aumento y la calidad del servicio, el efecto no fue otro que seguir buscando alternativas para recortar el gasto familiar y cumplir con los compromisos con el fisco.

Y cuando las familias intentaban ajustar sus gastos y acomodar sus economías hogareñas, llegó el último golpe al bolsillo: el triple incremento de la Tasa General Inmobiliaria, que generó subas de hasta el 200%, con pagos que escalaron de $10,65 a $30,85 en una misma propiedad de una boleta a otra. Este fuerte incremento se debió a la decisión de la nueva Gestión Municipal que optó por actualizar de una sola vez tres de los aumentos del avalúo fiscal de la provincia que no habían sido trasladados a la tasa municipal.

Aumentan otros servicios

Por si fuera poco, la suba de precios llegó también a la TV por cable que tuvo un aumento del 10% en marzo, que elevó el monto de $150 a $165 para el servicio básico que la empresa del grupo Clarín brinda en Concepción del Uruguay.

A ello se agrega, por supuesto, la suba generalizada de precios que también alcanza a supermercados, indumentaria, útiles escolares y otros gastos habituales que reducen notablemente la capacidad de compra del salario.

Frente a este panorama, la inercia del “viento de cola” que ha favorecido a la Argentina en los últimos años parece ir encontrando su límite. La inflación y el sostenimiento de altos niveles de gasto público obligan a revivir los temidos “ajustes” que la sociedad debió atravesar en la salida de los años ´90.

Brescacín propone un cambio en la TGI

La Tasa General Inmobiliaria (TGI) se cobra en base al avalúo fiscal que dispone la provincia para el Impuesto Inmobiliario. Por tanto, ante el aumento de ese impuesto, se incrementa el valor de la Tasa municipal. Para el agrimensor Fernando Brescacín este procedimiento es “inconstitucional” ya que grava dos veces el mismo bien, en este caso el inmueble.

Brescacín advierte que esto viola “el espíritu de las tasas municipales” que deben cobrarse “por la prestación de un servicio” y no por el solo hecho de ser propietario. Por eso propone modificar el criterio que se sigue actualmente para determinar el valor de la TGI, reemplazándolo por una ecuación más compleja, que contemple los servicios municipales que cada contribuyente recibe para determinar el monto a pagar. De este modo, rescata un exhaustivo estudio de la Municipalidad realizado por el ingeniero Carlos Calderone a mediados de los años 80 en el que se detalla qué proporción de barrido, alumbrado público, pavimento, recolección de residuos, agua, cloaca, etc. corresponde a cada zona de la ciudad. A más servicios, mayor será la contribución de cada frentista evitando que alguien que no recibe la recolección de residuos por ejemplo, deba pagar por ese servicio, como ocurre actualmente.

De este modo, el Gobierno Municipal tiene a disposición una elaborada propuesta para salir de este marco de ilegalidad y generar una contribución más justa para los uruguayenses.

Los aumentos de las boletas superan el 150%

Aunque tomados de forma aislada, los incrementos de tasas, impuestos y servicios puedan parecer menores, cuando se suman todas las boletas que deben abonarse mes a mes, las subas generan desajustes importantes en los ingresos familiares.

Así, en el caso de un contribuyente de nuestra ciudad de clase media, los aumentos resultan considerables. A fines de 2011 un hogar de clase media acumulaba pagos por $11 de TGI; $65 de Impuesto Inmobiliario; $18 de Agua (x mes); $150 de TV por cable y $27 de Energía Eléctrica, totalizando $271 al mes entre todas las boletas. Por esos mismos servicios, en marzo de 2012 la cifra total para cubrir los mismos servicios, con consumos idénticos, demanda $415, lo que representa un aumentó del 153%.

Costos por servicio

Fines 2011 / Marzo 2012

TGI: $11 – $31

DGR: $65 – $120

O. Sanit.: $18 – $48

Cable: $150 - $165

Total: $271 - $415 (153%)

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