El aumento de la carne no tiene freno y erosiona los bolsillos de los chaqueños

El aumento de la carne no tiene freno y erosiona los bolsillos de los chaqueños
El aumento del 20 por ciento en pocos días en el precio de la carne puesta al mostrador marca una tendencia alcista que podría llevar el valor de la pulpa hasta los 50 pesos por kilo para las fiestas de fin de año, en una estampida que erosiona los ya castigados bolsillos de los consumidores. La falta de stock ganadero en los mercados comercializadores, por la crítica situación de la producción pecuaria, explica en parte el impacto en los precios.

En una recorrida que realizó NORTE por varias carnicerías de la capital provincial, los comerciantes coincidieron en remarcar el aumento de la media res, que llega a las carnicerías un 45 por ciento más cara que hace unos días. “Esto ya se siente en el bolsillo de los consumidores”, subrayaron. En ese mismo período, el precio de la carne subió alrededor de un 20 por ciento en góndolas y mostradores. Por eso estimaron que continuará la tendencia al menos hasta fin de año, llevando al kilo de pulpa hasta los 50 pesos.

Según comentaron los propietarios consultados, las carnicerías pagan hoy por el kilo de media res cerca de 18,50 pesos, mientras que pocos días atrás pagaban 16,50. En ese contexto, no descartaron que en los próximos días continúe la tendencia alcista, al tiempo que aseguraron que ninguno recibe explicaciones concretas sobre los motivos de los incrementos.

En alerta por las pérdidas

Al analizar las razones del aumento, algunos estimaron que puede deberse “a la falta de hacienda”, y aseguraron que en caso de seguir esta tendencia, el carnicero tendrá muchas pérdidas por la merma en las ventas, que ya se comenzó a sentir. “Con estos precios la gente compra más pollo o pescado, y menos carne vacuna”, indicaron, y agregaron que “de un tiempo a esta parte ya se está trabajando casi a la mitad de las ventas”.

Por eso la recomendación para la gente es recorrer las carnicerías o supermercados buscando buenos precios, accesibles, y también la calidad es muy importante. Los precios son variados: en algunas carnicerías se puede encontrar pulpa a 38 pesos el kilo, también la costilla y el peceto a 45 pesos y el lomito a 45,50 pesos. En tanto, aquellos que quieran darse el gusto de comer un asado deberán invertir cerca de 200 pesos.

“La semana pasada aumentaron tres veces el precio de la carne, y esta semana llegó a 19 pesos en pie por gancho el valor de la media res, por eso vemos con preocupación que la gente retacea la compra, las ventas bajaron la mitad de su proporción respecto de días atrás y no sabemos hasta dónde aguantaremos con esta situación, máxime si tenemos en cuenta que dentro de poco se avecinan las fiestas navideñas, cuando seguramente volveremos a sufrir considerables aumentos”, trazó uno de los carniceros consultados por NORTE.

Precios atractivos

Cuando recorrer parece ser el secreto del ahorro familiar, en una carnicería ubicada sobre avenida 25 de Mayo hacia los números ascendentes se pueden advertir en las pizarras ofertas con precios muy accesibles como pulpa por pieza 21,99 pesos; costilla a 15,90; costeleta 15,90; carne molida a 12,90.

Consultado sobre las causas del aumento en los precios, el propietario sostuvo: “A nosotros nos dicen que hay problemas con la exportación y que no sería nada raro que más adelante la carne llegue a los 50 pesos el kilo”.

Otro abastecedor importante sobre calle Julio A. Roca ofrecía en sus pizarras el precio de dos tipos de costillas: una a 17,90 pesos el kilo y otra a 21,90; mientras que la bola de lomo estaba en 23,20 pesos.

Las quejas

del público

No sólo los dueños de las carnicerías se quejan por la suba de los precios y la falta de competitividad ante otras carnes sustitutas. Cada persona que se acerca a pedir el precio del kilo de costilla para realizar su asado, milanesas o lomo dice lo mismo: “¿Cuánto?” Y a la sorpresa sigue a la indignación: “Cada día que vengo está todo un poco más caro. No puede ser que para hacer un asado en mi casa tenga que pagar, por lo menos, 200 pesos sólo por la carne”, reprochó una clienta.

Algunos entendidos en la materia remarcaron que “está acotada la disponibilidad de hacienda terminada para faena en el Mercado de Liniers, como consecuencia del proceso de liquidación generado por la sequía que afectó a todas las explotaciones agropecuarias, y de los productores pecuarios ante la intervención del gobierno fijando precios máximos de referencia”.

Agregaron que “debido al desequilibrio entre oferta y demanda, desde un tiempo a esta parte se registró un aumento de precios que abarcó a todas las categorías de vacunos, pero en particular a los animales chicos de consumo -terneros, novillitos y vaquillonas-, que se entregan a supermercados, carnicerías y otros comercios minoristas”.

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