Los incrementos se registrarán en las boletas a partir de enero y febrero. "La medida aportará a la sustentabilidad de la prestación del servicio eléctrico en la Provincia y obedece a la variación de costos en materiales y servicios", se justificó la EPE.
En un sorpresivo comunicado difundido ayer por la mañana, la EPE no alude directamente a aumentos sino que señala que "modificará el cuadro tarifario para los consumos de electricidad a partir del próximo 1 de diciembre". Al argumentar la decisión, sostiene que "la medida aportará a la sustentabilidad de la prestación del servicio eléctrico en la Provincia y obedece a la variación de costos en materiales y servicios que debió afrontar la empresa".
Así, el reajuste tarifario que se aplicará dentro de diez días se pagará en las boletas que se distribuyan entre los usuarios desde fines de enero próximo.
Más adelante precisa que "las modificaciones implican un incremento promedio del 13,4 por ciento respecto de las tarifas actualmente vigentes". Al respecto, detalla que "para los usuarios residenciales que consumen 400 kWh por bimestre significará una suba de 10,80 pesos por mes" mientras que "para los jubilados con un consumo de hasta 240 kWh por bimestre, será de 2,75 pesos por mes".
La actual gestión de la EPE, cuyo Directorio preside Daniel Cantalejo, implementó "un plan de obras plurianual que supera los 600 millones de pesos" con el objetivo de "sostener el proceso de recuperación de la inversión y consecuentemente mejorar la calidad del servicio". Considerada como la tercera distribuidora eléctrica del país, la compañía "abastece a más de un millón de clientes distribuidos en 114.700 kilómetros cuadrados, con una densidad promedio de 8 clientes por kilómetro cuadrado".
La "actualización del cuadro tarifario" de la EPE dejará recursos adicionales en su caja, tras el fallido intento de tomar un crédito de 120 millones en el mercado financiero, que había sido anunciado inclusive en el Boletín Oficial del Gobierno. Esos fondos iban a ser destinados, según explicaron fuentes de la empresa a este Diario, para financiar obras de infraestructura y adquirir bienes de capital.
En este sentido, en los primeros días de agosto estaba prevista la apertura de los sobres de la Licitación Pública N° 2.431, en cuyos pliegos se argumentaba que la empresa "necesita acudir al mercado financiero institucionalizado para financiar el plan de inversiones que en el Presupuesto 2010 se contempla atender con uso del crédito, asegurando el adecuado flujo de caja que su ejecución requiere".
Ese trámite finalmente se canceló y nadie informó los motivos. Días después en la Legislatura se aprobaron un par de pedidos de informes y con eso se cerró la historia ante un inexplicable hermetismo de la empresa estatal.
Comentá la nota