La tasa de desocupación de los extranjeros duplica a la de los ibéricos. Los más perjudicados son los africanos, mientras que los latinoamericanos son los menos afectados. Crece también el deseo de expulsar a los ilegales.
El desempleo en España alcanzó por primera vez a un 25% de la población activa, lo que equivale a más de 5,7 millones de personas, en el tercer trimestre de 2012, frente al 21,52% del mismo período de 2011.
Los inmigrantes africanos son los más perjudicados por el desempleo, con un índice del 39,1% de desocupados, y los latinoamericanos son los menos afectados, con un 28%, según el informe "Impactos de la crisis sobre la población inmigrante", elaborado a partir de fuentes oficiales y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). Ante la inmigración, los autóctonos se encuentran divididos en tres grupos: los que rechazan la inmigración (37%), los que la toleran (33%) y los indecisos (30 %).
El objetivo del estudio, con datos que llegan hasta 2011, es "rescatar de la invisibilidad" a la comunidad inmigrante y reivindicar a las políticas en favor de la integración de sus miembros. Los autores encuentran en la crisis la explicación del incremento entre los españoles de la percepción negativa sobre la incidencia de la inmigración en el mercado laboral.
Desde que comenzó la debacle económica y financiera, entre 2008 y 2011, un 15% de los asalariados procedentes de América Latina y otros países de Europa perdieron su empleo, frente al 11,5% de los trabajadores españoles y un 21% de los inmigrantes africanos.
El desempleo afecta de forma intensa tanto a los jóvenes españoles como a los inmigrantes (un 46 y un 49%, respectivamente) y son de nuevo los africanos, jóvenes en esta caso, los que más lo padecen.
Respecto al salario medio, la diferencia entre autóctonos y extranjeros residentes se amplió en el último tiempo. Mientras que el de los primeros aumentó un 0,8%, el de los segundo se redujo un 10,6 por ciento.
Otra consecuencia de la coyuntura económica es que la tasa de pobreza de los hogares inmigrantes (31%) supera en 12 puntos la de las familias españolas. Además, la pobreza extrema es padecida por el 10,8% de los inmigrantes no comunitarios, en tanto que entre la población española es del 6,7 por ciento. También disminuyeron las remesas enviadas a los países de origen.
Otro de los problemas a los que se enfrenta este colectivo es una menor protección social, debido, a que más de la mitad de los trabajadores extranjeros que perdieron su trabajo no fueron dados de alta en la Seguridad Social. «
Comentá la nota