Aumentan las consultas pediátricas por cuadros de gastroenteritis

Pueden tener origen en alimentos en mal estado o en la interrupción de la cadena de frío. Tanto en Centros de Atención Primaria como hospitales es la principal causa de consulta. Los chicos son los que tienen más riesgo de deshidratación. Especialistas insisten en la necesidad de asumir algunos cuidados en esta época del año.
Verano, cambios bruscos de temperatura, piletas de natación, comida chatarra y largas horas de exposición al sol. Esta combinación, típica de la temporada estival puede generar trastornos intestinales en los adultos que los hacen perder días de descanso y ponerse a dieta. Pero cuando las mismas condiciones afectan a los niños, los cuadros pueden ser más graves.

Durante el verano, y aunque los registros de consulta se mantienen en los niveles de demanda que son habituales para esta época del año, la principal causa de consulta tanto en Centros de Atención Primaria como en hospitales es la gastroenteritis, cuadro que afecta fundamentalmente a los niños.

Especialistas refieren que los chicos no tienen la misma capacidad inmunológica que los adultos para defenderse de los virus y las bacterias que provocan las gastroenteritis. Son más vulnerables y, sobre todo, dependen del cuidado de los padres. Por esta razón, exhortan a los adultos a tomar las medidas de prevención necesarias para que el verano resulte un tiempo placentero.

La gastroenteritis es una inflamación de la membrana mucosa del estómago y los intestinos que produce dolor abdominal, diarreas y vómitos. Las más comunes son las virales -se enferma un integrante del grupo familiar y luego cae otro- y le siguen las bacterianas -intoxicaciones-, que están directamente relacionadas con la higiene y manipulación de los alimentos.

Los riesgos

Aunque es una patología que afecta a grandes y chicos, los niños suelen sufrir peores consecuencias por el riesgo de deshidratación y es en este sentido que la atención de los médicos, tanto del primero como del segundo nivel de atención dentro del sistema sanitario, está centrada en ellos y coinciden en que los niños “son los más sensibles a la contaminación en los alimentos, a que se rompa la cadena de frío de la leche que toman o el yogur que se llevan a la pileta, a la deshidratación, los golpes de calor, la mala higiene y tienen menos posibilidades de defenderse y son más susceptibles a sufrir infecciones”.

Prevenir

Con respecto a las medidas que es necesario tomar para prevenir cuadros de esta naturaleza, aparecen: evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00; asegurar que los alimentos que se consumen estén en buenas condiciones y hayan mantenido la cadena de frío.

Para prevenir cuadros de deshidratación en niños, el consejo pasa por “en el caso de los lactantes, ofrecer la teta o mamadera en forma permanente; esterilizar mamaderas y hervir la leche; en el caso de los niños más grandes, ofrecerles agua en forma permanente; y mantener la cadena de frío en los lácteos que consuman”.

Además de esto es imprescindible la higiene de manos de adultos y niños antes de ingerir cualquier tipo de alimento; usar protectores solares; mantener una alimentación equilibrada y abundante en productos frescos; evitar el consumo de alimentos preparados de origen dudoso; realizar de inmediato la consulta al médico en caso de vómitos o diarrea y dificultades para orinar.

Problema sanitario

Lejos de ser un problema menor, la diarrea puede matar a un niño o niña porque extrae los líquidos de su cuerpo haciendo que se deshidrate. “Ante esta enfermedad es esencial la ingesta de líquidos adicionales”, señalaron los expertos de Unicef en su último manual de atención primaria de la Salud, “Para la vida”.

Producto de las condiciones climáticas, lo que más se observa en guardias son las consultas por deposiciones líquidas dos o tres veces por día, síntoma que suele ir acompañado de rechazo al alimento, vómitos, fiebre y decaimiento.

Muchos de estos cuadros ocurren en verano porque se corta la cadena de frío de los alimentos y, a temperatura ambiente, el desarrollo de bacterias se incrementa peligrosamente. Por la implicancia de este tema es que todo el sistema sanitario se mantiene en alerta y promueve acciones de llamado a la población para que tome ciertas medidas de prevención, evite la automedicación y concurra al médico para tratar apropiadamente los cuadros apenas se presentan.

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