Los comerciantes admiten que la situación ha golpeado en sus negocios. Tanto compradores como vendedores afirmaron que la medida de boicot al pan tampoco dará resultado.
"La harina subió 300 por ciento desde enero hasta ahora. Yo aumenté las tortas, es decir, el año pasado cobraba 18 pesos la docena y ahora las subí a 24 pesos. Con las facturas fue de 30 a 36 pesos la docena. Ni bien implementé el incremento, hace un mes, comenzaron a comprar menos y se notó bastante, las ventas cayeron al menos 30 por ciento", explicó Jorge Conte, encargado de Vía Venetto, ubicado en la Ciudad.
El trabajador agregó que si tiene que aumentar el precio, lo hará aunque tenga que vender menos. "De lo contrario voy a perder plata. Lo que no voy a hacer es bajar la calidad de la elaboración. Quizás, los que no aumentan el precio sea porque no pagan impuestos o tienen a sus trabajadores en negro. No es mi caso", agregó Conte.
Otro testimonio llegó desde la Panadería Mil Hojas, ubicada en Catamarca 59 de Ciudad. En este comercio no se ha implementado el último incremento anunciado, pero aún así, el local, al igual que el resto de los negocios que visitó El Sol Online, se mostraba desierto este miércoles por la mañana.
"Vienen muchos clientes, nos consulta si vamos a aumentar el pan y desde cuándo. Obviamente se quejan mucho de la situación y esto se traduce en las ventas porque han caído alrededor de 35 por ciento y eso que todavía no aumentamos por tercera vez", explicó Danila de atención al público. A su lado, su compañera Ayelén aseguró que, pese a los incrementos, la situación se normalizará pronto. "Las ventas van a bajar pero, con el paso de los días, retomarán su porcentaje habitual porque hay mucha gente que no puede prescindir del pan. Esto ya pasó cuando aumentaron en mayo", sumó.
Tal y como relataron las vendedoras, las quejas de los compradores no tardaron en hacerse escuchar aunque, según los encargados y los empleados de los diferentes negocios de este rubro reina la resignación ante los constantes incrementos.
"Los aumentos ya son muy comunes. La inflación está imparable, todo sube y nos tenemos que resignar. En cuanto al boicot, me sumaría si fuera real pero la gente sigue comprando, no vamos todos para el mismo lado. Además, tenemos que entender que hay muchas familias cuya única comida es una taza de yerbeado y un bollo de pan, lo que no me parece bien, pero es una realidad que existe", expresó Natalia Calderón, de 32 años.
Boicot al pan
A partir los aumentos, el kilo de pan llegó a costar más de 15 pesos en algunas panaderías, mientras que en otras supera los 18 pesos, acorde a los precios sugeridos por la Asociación de Industriales Panaderos y Afines. Por este motivo, la organización Barrios de Pie convocó a los consumidores a un boicot, es decir, dejar de comprar este producto, al menos, hasta el sábado. No obstante, tanto comerciantes como compradores afirman que la medida no producirá ningún cambio significativo.
"El boicot me parece bien. Creo que es una manera de expresar nuestra queja. Igualmente, no me parece que la medida derive en algún resultado positivo para los consumidores pero, por lo menos, expresamos nuestro descontento", señaló José Luis Daguerre, de 62 años.
Otra declaración sumó Azucena Gutiérrez, de 39 años, que salía con su bolsa de pan de la panadería Dolce & Salato, ubicada en calle Catamarca de Ciudad. "Tengo dos hijos en edad escolar. Llegan de la escuela y les sirvo el té con pan y manteca. En mi casa somos cuatro y consumimos al menos 3 kilos en cinco días. Con el aumento cuesta cada vez más comprar pero, sinceramente, no creo que el boicot ayude en algo, la inflación no va a parar en ningún rubro", manifestó.
A las opiniones sobre la medida propuesta por Barrios de Pie se sumó Hernán Imbernón, encargado de Tu Panadería, situada en calle Catamarca 256 de Capital, a quien tampoco convenció la iniciativa de la organización liderada por Alejandro Verón. "Me parece injusto porque los panaderos no tienen nada que ver con este asunto y son los perjudicados. No tiene sentido la medida. Admito que las ventas tanto de pan como de pastelería han bajado más de 25 por ciento, pero no creo que esta medida sea la solución", indicó.
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