La Coproté fijó en 80 centavos el kilo de brote de té y estableció un precio de referencia de 6,04 pesos para el té en rama. El representante de la industria votó en contra. La zafra termina a fin de mes y se estima que las grandes compañías no saldrán a comprar hasta la próxima campaña. Productores lamentaron la demora que llevó la negociación. Los nuevos precios ya están en vigencia.
El director de Té de la Provincia, José Semeguén, valoró que se haya logrado actualizar los precios, lo que permitirá trasladar al eslabón primario de la cadena, los beneficios de la mejora de los términos de intercambio que se generó a partir de la devaluación del peso.
Reconoció sin embargo que se tardó demasiado, ya que el período de zafra se puede extender como máximo hasta fines del mes en curso por cuestiones climáticas. Una de las propuestas de los productores fue que la actualización de precios fuera retroactiva, al menos hasta febrero, para permitir que parte del crecimiento en los ingresos en pesos que obtuvieron los exportadores gracias al aumento de la cotización del dólar, fueran distribuidos hacia los demás eslabones de la cadena.
Finalmente se rechazó esa posibilidad ante el argumento de las industrias, que afirman que las ventas que se produjeron hasta ahora, así como las comprometidas para los próximos meses, se cerraron en precios calculados en base a los valores de la materia prima que rigieron hasta ayer.
Representantes de la producción salieron disconformes de la reunión, entienden que los industriales se salieron con la suya al lograr dilatar las negociaciones hasta casi el final de la zafra. Afirman que prevenidos de la posibilidad de que se produjera una actualización y ante la demora de la mesa en tomar esa decisión, las grandes industrias tuvieron tiempo para hacerse de grandes volúmenes de materia prima, por lo que creen que se venderá muy poco brote en lo que queda de zafra.
Valoraron sin embargo que se haya recompuesto el precio oficial, ya que el nuevo precio será la base de negociación para la concertación de la próxima zafra, para cuyo comienzo faltan menos de un semestre.
Productores y funcionarios estimaron que la presente campaña terminará en volúmenes similares a los del año pasado, cuando se elaboraron alrededor de 80 mil toneladas de té seco.
Por su parte, la directora general de Economía Agraria de la Provincia, Efigenia Gauto, resaltó que los productores demostraron flexibilidad y predisposición al diálogo en la negociación de precios y lamentó la demora.
“Estamos a destiempo, la industria postergó esta reunión por un mes. Nos pidieron que la pospusiéramos porque querían hacer una especie de socialización con todas las empresas para que cada fijara su posición dentro de la CETA (Cámara de Elaboradores del Té Argentino)”, señaló.
Consideró que la industria exportadora es el eslabón que concentra mayor poder, porque en ese rubro hay pocas empresas que tienen mucho capital. “Es lo que ocurre cuando se encuentran uno oferta atomizada como ocurre con los productores de té, con una industria concentrada que centraliza la exportación”.
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