Aulas violentas: en Junín la mitad de los chicos sufrió “amenazas de daño”

Aulas violentas: en Junín la mitad de los chicos sufrió “amenazas de daño”
Además, en el último año siete de cada diez alumnos fueron testigos de agresiones físicas dentro del ámbito escolar, según un relevamiento de la Comuna.
En Junín, según un relevamiento realizado por la Comuna, siete de cada diez chicos fueron testigos de agresiones físicas entre compañeros, dentro del ámbito escolar, una realidad que no es privativa de nuestra ciudad, sino que, antes bien, se replica en todo el país, con saldos muchas veces trágicos, como el de la adolescente juninense Naira Cofreces, que fue brutalmente asesinada a golpes a la salida de la Escuela Secundaria 5.

Pero además de la violencia física, hay otra forma habitual de hostigamiento que gana terreno entre los chicos de las escuelas juninenses: las amenazas de daño. En efecto, según consigna el trabajo realizado por la Dirección de Asistencia a la Víctima de la Municipalidad de Junín, que dirige el doctor Andrés Rosa, “aproximadamente cinco de cada diez alumnos del ciclo básico admitió haber vivido esta situación en el último año. Los golpes o lastimaduras son menos frecuentes que las amenazas”.

Sobre el caso Naira, Rosa dijo que “el nivel de gestión de esta escuela en particular es excelente. En 2013 estuvimos dando charlas sobre adicciones y sobre violencia familiar, siempre convocados por su directora, Nancy Iglesias”.

Agresiones y robos

“De esos encuentros, con mi equipo hicimos un relevamiento y nos dio que un 70% de los alumnos dice haber visto a un compañero agredir físicamente a otro. Otra situación presenciada es el robo de útiles, dinero, ropa, celular u otro objeto personal entre compañeros”, afirmó el funcionario. “Más de la mitad vio esa situación”, agregó.

“La violencia es hoy un componente cotidiano en nuestras vidas. Debemos enfrentarnos a esta problemática que aumenta día a día. Enfrentarla significa reconocerla, analizarla y actuar sobre ella, esta es una manera de trabajar en prevención”, dijo.

“Cuando concurrimos a dar charlas conversamos mucho sobre la percepción de buen trato que tienen los alumnos sobre sus compañeros. El bienestar o malestar en relación con los vínculos que dicen tener en la escuela. Muchas veces, en recorridas por escuelas públicas nos encontramos frente a una población muy vulnerable socialmente. Muchas de estas manifestaciones de violencia son causadas por chicos que son víctimas o testigos de violencia”, afirmó.

¿Qué podemos hacer?

“Es muy importante la intervención de los docentes en la resolución de conflictos en la escuela, ya que a mayor nivel de intervención de estos como mediadores de conflictos entre los alumnos, menor es la frecuencia de situaciones de violencia (hay investigaciones que así lo demuestran)”, dijo Rosa.

“Hay que destacar el rol que desarrollan los docentes y los demás integrantes del ámbito escolar en el proceso educativo”, añadió.

Una guía para los docentes

El secretario de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires, Pablo Navarro, resaltó la importancia de la nueva Guía de Convivencia Democrática, un protocolo elaborado por el Ministerio de Educación de la Nación y destinado a los docentes para abordar situaciones de violencia vinculadas con la vida escolar.

La guía fue presentada la semana pasada a los funcionarios de todas las provincias en el marco del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, que se desarrolló en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sobre este trabajo, Navarro expresó que “se trata de una herramienta fundamental porque aúna criterios de intervención para los docentes de todo el país, y ha sido redactado considerando los trabajos provinciales ya existentes en este sentido como la ‘Guía de Orientación para la intervención en situaciones conflictivas y de vulneración de derechos en el escenario escolar’, que fue elaborado en la provincia de Buenos Aires por esta Secretaría en conjunto con la Dirección General de Cultura y Educación provincial, que encabeza Nora De Lucía”.

Navarro destacó además “el trabajo del ministro de Educación, Alberto Sileoni, y de todas las provincias por este importante paso en la lucha contra la violencia en las escuelas” y detalló que en los “últimos 12 meses, la Secretaría intervino en 29 casos que superaron la instancia escolar y llegaron al Sistema de Promoción y Protección de Derechos del Niño, y que fueron abordados por profesionales de los Servicios Zonales o Locales de la Provincia”.

En detalle, según números de Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia (REUNA) de la Secretaría, desde el 1 de mayo de 2013 hasta el 30 de abril de 2014 se abordaron un total de 29 casos, de los cuáles 16 son mujeres y 13 varones. Además el 70% tiene entre 12 y 17 años, con un total de 20 casos.

El bullying y su abordaje

La licenciada en Educación y docente de la Dirección Provincial de Planificación de la Secretaría de Niñez, Julia Zafra, asegura que “el bullying no es una agresión cualquiera en el ámbito escolar. Es el hostigamiento y la violencia sostenida en el tiempo y requiere de una complejidad relacional entre un niño o adolescente que no puede controlar sus niveles de agresividad y su capacidad de percibir al otro como sujeto de derecho, y una víctima con cierto grado de vulnerabilidad”.

“En general, el niño o joven que agrede no ha tenido figuras de crianza que pudieran instalar en él mecanismos necesarios para el control de su violencia. Este proceso no se ha cumplido o no ha sido exitoso”, agrega.

Zafra, con amplia experiencia en la intervención profesional ante el abuso y maltrato infantil, sostiene que “el hostigamiento sucede en la escuela porque es el primer ámbito exogámico de la familia. Es probable que quien es agresivo en la escuela también lo sea en su hogar pero tal vez esas conductas no sean visibilizadas o quizás se observan y no se evalúan como algo inadecuado”.

“Además, la segregación de un chico por parte de sus pares en el colegio, facilita este tipo de conducta porque instalan el foco en la posible víctima y además alientan al agresor a traspasar barreras que otros no se animan”, explica.

Con respecto al abordaje de estas situaciones, la especialista indica que “se requiere de una prevención temprana, es decir, previo al hecho consumado de agresión” y resalta que es fundamental “no solo detectar a los chicos que agreden, que fácilmente son identificados, sino también a los niños que pueden llegar a ser vulnerables y convertirse en víctimas”.

Jornada de concientización

Con la idea de combinar la “experiencia Argentina y Europea” en el abordaje del bullying, se realizará en Buenos Aires a partir del miércoles una Jornada de Concientización en Buenos Aires con la participación de profesionales de distintos ámbitos y docentes, tanto locales como del Viejo Continente.

El evento, que cuenta con el auspicio de la Delegación local de la Unión Europea y está enmarcado en el proyecto “Eurokids” del Club Europeo, tiene como eje la “concientización para prevenir” y se desarrollará en las instalaciones del Colegio Pestalozzi, en Capitán Ramón Freire 1882, en el barrio porteño de Belgrano, en el horario de 8.30 a 17.

Con la convicción de que el problema no está focalizado en la escuela misma, sino en la sociedad, se organizó una jornada en la que participarán profesionales, diplomáticos europeos, docentes y colegios de la comunidad europea, con el fin de dialogar en base a experiencias y soluciones en Europa y la Argentina.

Los temas que abordarán los especialistas serán “Adolescencia y autoridad: posmodernidad y escuela”, “Los vínculos entre pares y el bullying”, “Plan de tratamiento. Psico-educación y prevención”, “La experiencia en Europa”, “La mirada institucional. Los colegios de comunidades europeas” y “Talleres: tratamiento de temas con intereses puntuales.

“La idea es compartir experiencias, abordando la problemática del bullying, con la premisa de que concientizar es prevenir”, expresó el embajador de la Unión Europea en la Argentina, Alfonso Diez Torres.

Por su parte, en una conferencia de prensa ofrecida este lunes en el Club Francés de Buenos Aires en el que se presentó el evento, el secretario general del Club Europeo, Rodolfo Caffaro Kramer, señaló que la intención es abordar el tema del bullying “desde lo positivo”.

“El problema no está sólo en el colegio. Vamos a demostrar que estos temas se comparten en toda la sociedad y la solución nos compromete a todos”, amplió el dirigente.

El doctor Gustavo Girard, experto en adolescencia, advirtió que la cuestión “debe ser abordada desde lo interdisciplinario y lo intersectorial”.

“Hace 20 años que trabajo con adolescentes y es difícil hacerlo desde un campo científico porque una vez que se completan todos los pasos, nos encontramos con que la realidad cambia constantemente”, expresó el profesional.

Además de autoridades del Colegio Pestalozzi, también participan del evento otros tres colegios europeos de Buenos Aires: el Cristófolo Colombo, el Jean Mermoz y el Goethe Schule.

Se contará en la jornada, a la que además de padres también se invitará a alumnos avanzados de colegios para que aporten sus experiencias en los talleres, la presencia de los embajadores de Alemania, Bernhard Graf von Waldersee; de Suecia, Grufan Al-Nadaf y Finlandia, Jukka Siukosaari, para hablar de la experiencia en el combate del bullying y el mobbing en sus respectivos países.

En tanto, también será una de las oradoras la diputada nacional Mara Brawer, del Frente para la Victoria, impulsora de la “Ley para la promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad en las instituciones educativas”.

Según especialistas, el bullying, o acoso entre pares, es un comportamiento agresivo e intencional, que supone un desbalance de poder y que se repite a lo largo del tiempo y puede darse a través de diferentes formas de hostigamiento: físico, verbal, psicológico, virtual, etc.

También incluye modalidades tales como las amenazas, el pedido de dinero, el acoso sexual entre pares (a través de insultos o agresiones físicas) y la generación de rumores.

El bullying es una forma de violencia, ocurre tanto en mujeres como en varones y supone disfrute por parte del agresor y sufrimiento del agredido.

Encuesta

Uno de cada cuatro argentinos conoce casos de maltrato escolar, referido al hostigamiento que padecen los chicos en las escuelas llamado “bullying”, sufridos especialmente por familiares o amigos, según reveló una encuesta sobre esta problemática.

“Licenciada, le escribo para pedirle un certificado de bullying porque a mi hija le pegan en el colegio”, es el desesperado reclamo de la madre de una alumna que pretende que las autoridades cambien a la maestra de curso y, al mismo tiempo, refleja el crecimiento de los casos de hostigamiento entre alumnos.

De acuerdo a una encuesta de la consultora Gallup de 2012, un cuarto de los argentinos declara conocer casos de “bullying”, publicó este domingo Diario Popular.

“Los chicos naturalizaron el maltrato, la cargada, la burla. Pero es un exceso que todo episodio de violencia dado en la escuela se llame bullying: se masificó el término y se lo confunde con cualquier acto violento entre chicos en la escuela o sus adyacencias”, señaló la licenciada María Zysman.

La especialista, integrante del equipo académico del 3º Congreso Internacional sobre Violencias en las Escuelas, que se realizará entre el 5 y el 7 de junio en Capital Federal, explicó que “el bullying es un abuso de poder entre pares sean chicos o adolescentes”.

Son las mujeres las que más conocen situaciones de “bullying” (31 por ciento contra 19 por ciento en los hombres). El conocimiento también es mayor en los entrevistados menores de 50 años, los de nivel socioeconómico alto (34 por ciento vs. 24 por ciento de los bajos), los residentes del interior del país (29 por ciento vs 18 por ciento del Gran Buenos Aires y 16 por ciento de los porteños).

Aquellos que declaran conocer casos de “bullying” -un cuarto de la población-, mencionan principalmente a conocidos como amigos, compañeros, vecinos (30 por ciento), y en la misma proporción a familiares -sobrinos, hermanos, nietos- e hijos de amigos.

La licenciada Zysman admitió que actualmente se reciben “muchos pedidos de socorro exprés, con diagnósticos certeros ya realizados por quien los envía, que solicitan tomar las decisiones referidas a la intervención de forma unilateral y así, sin más, los padres piden que echen a la directora o esta escuela no es para chicos así, que se vaya; son frases reiteradas en mails y consultas”.

Lo cierto es que el “bullying” es sólo una de las formas que adquiere la violencia entre pares. Consiste en el maltrato físico y verbal, el menosprecio, la humillación, el aislamiento y la exposición pública por parte de un niño o adolescente, hacia otro niño o adolescente.

Quien hostiga en este contexto ridiculiza, no respeta la intimidad, abusa y entra en la vida del otro sin permiso y sin límites.

“Los chicos en la escuela se vinculan desde sus vivencias y modelos de identificación: ponen en acto todo aquello que en algún momento sufrieron pasivamente. Hay quienes están ahogados por otras violencias y en este escenario, la escuela, encuentran la posibilidad de descargarlas”, explicó la pedagoga.

Zysman consideró que “antes era menos virulento el ambiente escolar”. “Era más fácil tener otros espacios de pertenencias, la esquina del barrio o el club. Ahora los chicos están más horas en la escuela y por la inseguridad no están tampoco mucho en la calle”, indicó.

La especialista sostuvo que “las redes sociales hacen que todo el tiempo estén conectados y surge ese culto al cuerpo, al logro inmediato”, para luego agregar que “antes era más tranquilo, no había que triunfar por la exposición”.

Al ser consultada por el aumento de las denuncias, la experta reconoció que “hay más casos que antes, se conoce más y se habla más también”.

“A mí me llueven las consultas porque los chicos estén invadidos por este tema, se sienten agredidos o vulnerables por el impacto mediático”, concluyó.

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