La protesta policial en el Chaco no es una simple imitación de las efectuadas en Córdoba y otras jurisdicciones ni tiene a la cuestión salarial como único disparador.
Familiares de Policías se concentraron en la seccional Primera en apoyo de las demandas de los uniformados.
La exigencia no es poca cosa, ya que implica casi sextuplicar el básico actual, de aproximadamente 2.100 pesos, si bien una parte de la brecha se podría salvar blanqueando la multiplicidad de bonificaciones “en negro” que fueron creándose en los últimos años para calmar los ánimos de los uniformados sin tocar demasiado los básicos.
Malhumor añejo
Las bajas remuneraciones fueron alimentando periódicos intentos de una protesta activa en varios momentos de los últimos años, incluso dentro de la gestión Capitanich. Ahora, los episodios de Córdoba y otras provincias les a esos planes un envión que no habían tenido antes.
Sobre todo en un mes caliente como el de las fiestas de fin de año, y al cabo de un ejercicio fiscal que los policías consideran aciago, ya que obtuvieron ascensos reclamados y el anuncio de pago de los adicionales atrasados, pero casi nada en los aspectos salariales de fondo. Los básicos se ajustaron a la “pauta” definida para el resto de la administración pública, una variación muy por debajo de la inflación real.
La semana pasada los celulares de los uniformados se habían llenado de reenvíos de un mensaje ilustrado con el escudo de la Policía del Chaco en el que se instaba a un “paro total de actividades” para el 24 y el 31 de diciembre. Se planteaba como objetivo lograr “un salario digno” y decirle “basta al manoseo”. La cadena de mensajes no ponía número a las pretensiones en materia de sueldos.
No se sabe bien por qué esa huelga prevista para las vísperas de Navidad y Año Nuevo se adelantó y se convirtió en la protesta de este domingo. Algunos especulan con que se quiso capitalizar la presencia de Jorge Capitanich en la provincia, este fin de semana. Por un lado para que como líder del oficialismo provincial fuera parte de la búsqueda de una solución, junto a Juan Bacileff Ivanoff. Por otro, porque eso garantizaba una mayor repercusión nacional para la acción.
Otros sostienen que la movida se adelantó en el almanaque porque los anuncios del sábado, informando sobre el pago de adicionales adeudados y la incorporación de más efectivos, no eran las noticias que esperaban los estamentos más rezagados en materia de remuneraciones.
Como sea, el malestar salió a la luz, y el gobierno de Ivanoff se encuentra con el primer problema delicado en su corto trayecto desde la salida de Capitanich hacia la Casa Rosada.


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